Del Editor

… "Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

jueves, 14 de octubre de 2021

TIERRA Y SANGRE por ERNESTO LOBO

 Por George Floyd

 

Desde el suelo

con sabor a tierra y sangre

me he reído con cada golpe…

 

Le sonreí a tu furia…

 

Tan sólo eras una oscura costra

una perdida sombra de algún ser

cubierto de la escaza razón

que atrapado en sus agujereados nervios queda…

 

Le sonreí a aquella flor marchita

que se encuentra enquistada en tus ojos…

 

Tampoco dejé escapar el rojizo

manto que cubre tus venas

ciega en cada pensamiento…

 

Ya devuelto a la soledad

no creo poder alzar mis huesos

ni izar ánimo alguno…

 

Por ello beso el grosor del cemento

dejando que el último recodo de fuerza

termine por escapar…







martes, 12 de octubre de 2021

No habrá nada por PAISIO SAVOSIN

 No habrá nada – ni el silencio, ni la luz,

Ni el crepúsculo marino, ni el día,

Ni las estrellas rielantes, ni el viento lento,

Ni casa, ni ciudad, ni la melancolía,

 

Ni el sueño, ni una melodía

Que un ave empiece con un silbido matinal,

Ni una aspiración que cubre la alegría,

Ni todos los sumandos nominados,

 

Ni una embriaguez anónima, tal como ese día,

Ni aquellos desvanecimientos al pie de las cantantes rocas

Bajo la arremetida del oleaje, su totalidad

Ni el metal, ni el aire, ni la voz, ni el árbol

 

Serán incapaces de contar –

Entonces todo eso desaparecerá, y estás corriendo,

Un niño que en la restringa se ha abandonado en el juego,

Y con lo único de todas las visitas

Está repleta desmedidamente la vida jubilosa –

 

Con lo inconcebible.

 

Marzo del 2020

Traducción de Sergei Batonov







domingo, 10 de octubre de 2021

ASÍ ES MI ALMA por CLOTILDE ROMAN

 Como un grano de maíz

morado y prieto,

que al calor de la llama estalla

convirtiéndose en rica palomita

¡Así es mi alma!

 

Como la delicada flor del manzano

que la mariposa toca con su ala

convirtiéndola en rica fruta

¡Así es mi alma!

 

Como esa pequeña semilla

que dormida está en la tierra

esperando la primavera que la abra

¡Así es mi alma!

 

Como el cuerpo del pájaro espino

que se clava en su espada

entonando su último y más bello canto

¡Así es mi alma !

 

Como el infinito ocaso

que marca su línea ancha

y se derrite en reflejos

¡Así es mi alma !

 

Como el capullo en flor

que espera la luz del alba

y con la caricia del sol

se abre en rosa blanca

¡ Así es mi alma !

 

Como la brisa y el mar,

el cielo y la montaña,

la paz y la esperanza

¡Así es mi alma!

 

C.ROMÁN (© Derechos Reservados )

 












viernes, 8 de octubre de 2021

Y SER DEL DIARIO DE FRANCESCA BICELA por GLORIA NISTAL

 Y ser

como ese tiempo del verano

que pasa y que no pasa

porque siempre se queda

a vivir en algún rincón,

en un recuerdo,

en una copa,

en una fotografía.

 

Y vivir

desgarrado por dentro,

almacenando veranos y sonrisas

que abrasan la piel de las vísceras,

con la desazón de querer

abarcarlos todos,

con la ingenua pretensión

de modelar un destino

con el que los dioses,

que no los héroes,

como en el vaso griego,

juegan a los dados.

 

Y escribir entonces

para liberarse de uno mismo,

de la prisa de querer ser,

con toda esa fuerza interior,

con ese remolino

que se alimenta de un cuerpo efímero

del que reniego más de tres veces

antes y después de que cante el gallo.

 

 

Y escribir

para expulsar los fantasmas

de la ausencia y la soledad,

de la vida que se va

porque llaman a la puerta los otros.

 

Y vivir, como un vértigo,

como un pálpito acelerado

de tormentas y miradas

de polaridad amativa,

tesoro que se antoja único

donde no hay nada más repetido.

 

Y vivir mi vida

como una lucha contra el tiempo

y la cobardía,

mi vida como un grito,

como una piedra

que sufro y arrojo,

mi vida que no para de amar

porque estés donde estés,

siempre estás.

Mi vida con este amor

que ensancha las fronteras,

las caderas y los besos.

 

Amor terremoto,

amor huracán,

golpeado por su propia furia,

ignorante de la traición y el desaliento,

amor grande

porque herido permanece en pie,

amor dueño del alfanje

que divide en dos

la corola de los sueños.

 

Y contabilizar tantos errores

que pueblan mis días,

tantos,

los que nacen de mí

y los que a mí llegan,

tantos,

redimidos todos

por la sonrisa de mi amor,

en verano. 









martes, 5 de octubre de 2021

HUMANIDAD por ERNESTO LOBO

 Es probable que se apaguen las suaves voces

es probable que todo dulce verso

surja violento y agrio

que el amor sea una distante expresión

cubierta de algas y un vacío milenario…

 

Siento que la circular redondez del tiempo

se ha detenido

es ahora tan plana

que lineal

se ha enredado entre raíces secas

de un lorquiano horizonte

el mismo que rodó en cuerpo y vida

a una tierra anónima pero insolente…

 

Se podrá escribir o gritar a voz en cuello

que la noche es fresca

que el amor existe

que los cielos iluminados del universo

entregan sus profundos secretos

en luminosas vibraciones…

 

Pero la dulzura como los versos

han quedado rasgados entre las filosas rocas

de esta cueva oscura

en que la humanidad perdida ya deambula…







domingo, 3 de octubre de 2021

EL SALMÓN por CARLOS OYAGUE PÁSARA (Alegoría de la nostalgia)

 

Como el viejo salmón que ya remonta

hacia el cauce que vio nacer su vida,

y lejana recuerda la partida,

la mañana fluvial del agua pronta;

 

voy buscando la fuente del origen

en escamas bordadas de paisajes,

y entre días sin fechas ni mensajes:

las nostalgias presentes que me afligen.

 

Emigrante de puntos cardinales,

las distancias barridas por los vientos

no han podido borrarme los momentos

que tejieron los lazos fraternales.

 

A la sombra tenaz de mis recuerdos,

me refugio buscando en el pasado,

los instantes eternos que han quedado

condenados por crueles desacuerdos.

 

Mis hermanos cayeron en las redes;

otros tantos, amigos fallecidos.

Hoy retorno detrás de mis olvidos,

y lo poco que queda…para ustedes.

 

Volveré por las dulces aguas quietas,

a cumplir con el ciclo bendecido

por la ley natural, que ha permitido

a los peces, nadar tras de sus metas.

 

¡Esperadme! Que traigo lejanías

en la piel, arrugada de memorias,

y dejad que les cuente mil historias

de las horas perdidas de mis días.

 

Ya regreso con luz atardecida

por las sales de mares procelosos.

Ya regresan mis labios ¡Oh dichosos!

con el beso final de despedida.


Carlos Oyague Pásara

2-Septiembre-2018






viernes, 1 de octubre de 2021

TRINICHA: PALOMITA YERBABUENA POR RODOLFO MORENO.

 ¡Dónde estás mi Trinicha, sonrisa niña de abril ! 

dónde esparces tus aromas, viva flor de pedregales;

dónde siembras tus canciones, melodía de alborada;

dónde tiendes tu sonrisa, chispa de tullpa ardiente; 

dónde cuelgas tus fatigas, brisa libre y juguetona;

por cuál lucero volaste, trás cuál relámpago vas;

qué río riega tus valles, con quién se acuestan tus ojos... 

 

Cuál pecho tienes ahora por cofre de tus suspiros;

y a qué brazos por almohada, de tus pasos, yerbabuena;

y en qué cabellos se enreda, el aroma de tus sueños;

y a cuál mirada persiguen las flores de tu pollera.

 

¡ Oh, Trinicha, palomita ! 

¡ dulzura de suave canto !

¡ leve aroma a yerbabuena ! 

¡ sanadora de mis llagas ! 

¡ qué ilusiones te llevaron ! 

¡ qué maltrato sufrirás ! 

¡ qué mentiras te retienen

¡ qué vientos te volverán ! 

 

¡ Te fuiste por un camino estrecho y sin retorno ! 

¡ Te traigo en mis recuerdos vestida con mis besos  !