Pues bueno, es así. Hasta el final del siglo
Se
prolongará el despido. Para siempre
Están
cerradas las doradas urbes
De
tus instantes. Los ríos deslumbrantes
En
otras tierras desde hoy van a correr,
Bañando
prados vivos de hierbas salvajes
Y
no aquí será donde los pasmados mediodías
Bajo
los árboles derrumbarán en un manojo
Un
flujo de migajas candentes de hogaza. Todo eso
Quiere
decir también que cada gesto y sonido
Son
marcados con el calor desaparecido, todos los
Contornos
están enviados para demoler – de otro modo
Deberá
hablar, callándose, aquello
Que
como si en nada me ha cultivado,
En
esa infinidad del llanto
Que
abrió los ojos enceguecidos.
Marzo
del 2020
