Olvido aquí el rumor oscuro del mundo,
lo dejo lejos,
como una barca sin nombre en la bruma.
El sol escribe en mi piel
con su caligrafía dorada,
y el agua pronuncia mi cuerpo
con sílabas de sal y transparencia.
No hay pasado,
no hay futuro ni amenaza.
Hay un inhalar hondo el horizonte
y una sonrisa amplia que nace de profundis.
La felicidad no se compromete,
no promete durar,
es libre, arde completa y ausente,
redonda como el día.
Es breve, leve, sí,
como el camino de una ola.
Y hoy para mí
es plena en este instante

Es muy hermoso este poema de nuestra afamada poeta Gloria Nistal. Sus versos quedan en nosotros como ese inhalar del horizonte!!! Qué bella imagen. Nos trae al ahora y al instante marino como esa ola que recita. Es un poema que nos llena de sol, de agua y sal.
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