Del Editor

… "Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

lunes, 18 de mayo de 2020

MOMENTO por ERNESTO LOBO


Ha llegado el momento
el ajeno horizonte se desvanece
la luna no muestra más luz…

El momento cayó de un solo golpe
aislado
            ajeno
                        extraño…

Las aves agotaron sus cantos
y los árboles silenciaron sus hojas
el viento en vehemencia
ha girado contra los muros…

Te repito
el momento ha llegado
habrá que enrostrarlo
asirse con los dedos
dejar que el viento nos envuelva…

El frío recorre por el temblor de los cuerpos
es inútil
incluso aquella esquiva esperanza
que va cruzando por entre todas las dudas…

Deja todo ya
que el momento ha llegado…



viernes, 15 de mayo de 2020

(Breves e ineficientes) DESCRIPCIONES DE UNA SILUETA DE MUJER por ELDI TORO

Nadie nos dice cómo

                                                                                                                                          Blanca Varela                                                                                                               

I.
Tres cuartos / Decúbito ventral
Atavío breve
los pantaloncitos/ de jean azul
bajan hacia los muslos
las piernas largas y perfectas / en ligera flexión
Corta camisa a cuadros
los pechos tiernos
Cabellos en maraña
Entreabiertos los labios
Piercing en la aleta izquierda de la nariz                     
Ojos almendrados
Mirada hacia el infinito azul
Un brazo detrás del torso
el de adelante se extiende
Flash. ¡Dispara!

II.
Tres cuartos / Decúbito ventral
Atavío breve
los pantaloncitos/ de jean azul
bajan hacia los muslos                    ( magullados)
las piernas largas / en ligera flexión
 Corta camisa a cuadros
 los pechos tiernos                            ( estrujados)
Cabellos en maraña
Entreabiertos los labios                    (reventados)
Piercing en la aleta de la nariz
                              (señales frescas de hematoma)
 Ojos almendrados
                                    (asoma el brasier   arrancado
                                    detrás de la estrecha          cintura)
Mirada hacia el infinito azul
                                           (abruptamente hallado)
Un brazo detrás del torso
 el de adelante se extiende
Flash. ¡Dispara!
                                (Bajo las uñas rotas / el sarro ungueal / del agresor)


Sociedad Literaria Amantes del País: TEXTO QUE LEYO LA POETA ELDI ...

miércoles, 13 de mayo de 2020

DEL PADRE por DOMINGO RAMOS


Irremediablemente Faustino quebró su arco
Rebuznándose en la mar en su pequeño bote
orlado de anchovetas que le ceñían el pecho
mientras la espuma subía como alcatraz torpe 
sobre las rocas y se fue partiendo percudiendo 
como dos alas la ambarina luz del sol
gimiendo una imprecación inaudible 
a modo de soplo como viene el hombre después de inundar 
a la hembra a destrozarse con las aguas un día antes
en las resecas playas en que por primera vez 
vi su negra elegancia y ya no tengo memoria de él con su arco quebrado 
sobre las hélices que suben y bajan en su pecho
Y que ahora duermen para siempre Fue mi padre un buen tiempo 
en que no creía en ellos Oh consolá consolá me decían antes
los yerros de los vientos al dibujar mi sombra
Qué falsía qué fachada qué cacharro Esa la mía la venérea alta
con que se cubre el rostro de aquel que más quiero
Y qué sentido tienen ya las cruces del camino 
qué de los pies áureos resplandeciendo incivilizados 
bajo la tierra? 
Ya su nombre no resuena no gotea. Y yo ya aprendí a cortar redes
a ser juerte como esposa y deslomado de oficios 
golfeando en esta barca las entrañas de la luna 
como un animal montaraz escupiendo a la multitud 
No sé más que inclinarme en el largo viaje que me espera 
Irremediablemente Faustino fue mi padre Irremediablemente 
Yo lo Sentencio. 
 (De Pastor de perros, 1993)
Domingo de Ramos: El arte sirve para cuestionar y nunca dar ...

lunes, 11 de mayo de 2020

A MI ALMOHADA por MARITA TROIANO

A ese nido de espuma y algodón acunando mi conciencia desmayada,
mi yo exhausto y vulnerable , mi ser perdido y encontrado
en un terraplén de ensueños, mi cabeza despeinada.
A esa tibia compañera de aventuras nocturnas
al visitar fondos de un abismo o algún puerto escondido
que enmadeja su historia a mareas de altamar
A mi sabia consejera revestida de paciencia
al recorrer misterios de la noche que en mi duerme
y es soporte de sueños engarzados a nubes,
a canciones antiguas que eran hits en la radio
y a durmientes esquinas de poblada soledad.
A este asilo nocturno para mi cansancio de arena,
mis ojeras, mi saliva nocturna, mi adormecida playa,
mis orejas en conflicto con el comedido cuello,
y a versos que despuntan y revuelan
en contundente triunfo sobre la oscuridad.
A ese humilde colchoncito de algodón
con un quince por ciento de espuma engalanada
y que jamás desmiente el llanto o el placer
o niega el pasmo y el temblor declarados en la nocturnidad.
A mi almohada … a quien veo primero al despertar
hecha un cáliz de flores deshojadas
A la testigo de excepción de tribulaciones y victorias
A quien lucha a mi lado contra un cortejo de sombras
y  con la que comparto una visión de fragantes rosas rojas
que me otorgan ciertas noches enalteciendo el alma
                                                                             ...este insomne poema,
  Expreso                                                 

jueves, 7 de mayo de 2020

A LAS PUERTAS DE LOS INFIERNOS por ERNESTO LOBO


Eran los tiempos de los pies desnudos
febles huellas sobre la piedra
por delante
las puertas de metal…

Atrás
en laberínticos recodos
el ser de los infiernos…

Guturales gemidos señalan un suelo seco…

Allende las tierras
duermen los oscos potros de la vida…

La tragedia en blanco de una página suelta
surge entonces desde otros tiempos
aquellos que dominan los desiertos
aquellos que pierden las almas…

Hacia allá se fueron
buscando un mar de ilusiones
en barcas de papel…

Allá naufragaron sus cuerpos
entre larvas de millones de insectos
por donde la tierra dejó de girar
por donde la razón extraviada en la locura
pisó con firmeza
con sus huellas desnudas
frente a las puertas blanqueadas
del metal de los infiernos…



lunes, 4 de mayo de 2020

Poética por ANTONIO ACEVEDO LINARES


La poesía ese primer
territorio libre de la palabra
sus armas no son más
que la ternura y la lucidez
del hombre que la esgrime
como una espada o una caricia.

La poesía camina a pie
por la ciudad en la forma
de una mujer de falda roja o senos divinos
en las palomas blancas o grises
que revolotean sobre las estatuas heroicas
en los árboles de flores moradas
o amarillas que caen contra
el piso como hojarasca.

La poesía es la patria
de la lengua que escribes y hablas
y de la tierra que amas y cantas
son las mujeres desnudas de Botero
las mariposas amarillas de Macondo
el verde de todos los colores de Aurelio Arturo
el movimiento de caderas en árabe de Shakira
la travesía de Maqroll el Gaviero de Mutis
la rebelión de Joe Arroyo
las barracudas de Obregón
la casa en el aire de Escalona
el escorpión de Higuita
el mar de siete colores de San Andrés
la tierra del olvido de Vives
el río de colores Caño Cristales
en la Sierra de la Macarena
las negras palenqueras de Cartagena
el canto de flauta de millo
de los gaiteros de San jacinto
y la vorágine de Arturo Cova de Rivera
los que definen el rostro
imborrable de la poesía. 


3 POEMAS DE ANTONIO ACEVEDO LINARES – POESIA INDEPENDIENTE