Del Editor

… "Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

T

Del Editor

"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

Del Editor

"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

Del Editor

"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

Del Editor

"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

martes, 30 de septiembre de 2014

LA HUÉSPED FAVORITA DE MI VIDA Por Marita Troiano

A  Adriana
 
Te  amé desde el principio de tus días
Cuando te cobijé en mi vientre
En ese fluido mágico   Latiendo mis latidos
Sudando mis sudores   Esperando tu tiempo
No existía tu sombra  
Eras una metáfora animada germinando materia de esperanza
Y cuando naciste…   supe lo que era ser feliz
Esa palabra que creía solo una grafía escarlata
Y  pasaron los días de los años
Atravesando  por ellos de la mano    sumidas en la fábula
Reconociendo el agua   la tierra  y los colores de las cosas
Robándonos un sol por las mañanas   Constelaciones de plata   los luceros
Eras una mujer chiquita  de cereal  arcilla y coca cola
Y  cuanto más te conocía     más te amaba
 ¡Golpe de suerte de mis entrañas veleidosas !
 
El tiempo aquel se ha ido lejos
Hoy   tienes diecisiete    y se marcharon ya
los tules   las hadas y los cuentos    los pétalos de azúcar  
las sonrientes muñecas de polipropileno     el uniforme azul     tus pasos en silencio
Hoy      siento que te escapas hacia un jardín sin cercas
Que estás abriendo puertas      yo temo  cerrar ventanas   
 Y respetando al tiempo    hoy que  nuestras sombras se separan
Ya voy olvidando mi sonrisa    ya se me va volando el alma   
Ahora    conocerás la noche Venus en ciernes 
[ sabrás lo extraña y  bella  que es en su negrura]
Caminarás  sola  bajo los brazos transparentes de la luna    |  ah… la luna, dueña de mil secretos |
Ahora vuelas          Empieza la aventura de vivir          
 Expuesta al viento   a la lluvia    a las tormentas
Y  habrás de consentir a tus demonios  meterse fieros por entre las costillas
Amar la soledad de cualquier día    
Desear los días solos y en silencio
Dar aliento a tus horas
¡ Conságrate a la vida sin temores !
Vive esa pirámide de fuego que a tu edad se lleva dentro
Eres de las mujeres nuevas    de las que no se ciegan con relámpagos
De  las que no se cansan en caminos con espinas
Mantén tu risa fresca      Viva su aroma de duraznos
Respeta al mar    
Sé amiga de mareas    del liquen   de la arena
Cumpliste diecisiete    ya  eres una mujer hecha y derecha
Y yo    aún sigo creyendo   que el amor y los milagros
no  se dan todos los días     
Para mí  fueron ciertos esa vez       cuando llegaste  
Aquella tarde rara en que le vi el perfil a Dios
Y  hoy    así como al inicio de tu historia
sigues siendo la huésped favorita de mi vida.
 
DE :    MORTAL IN PURIBUS  /   EDITORIAL  LLUVIA ( LIMA , 1996 )
 

PRIMERA: INSIU Y PASACALLE por Feliciano Mejía

Afina el filo del frío
con tus dedos de obsidiana.
 
Los lamentos se pierden en la oscuridad
y arde el cielo:
esponja de gasolina
o melocotón de alegría.
 
Jala el hilo
del amor.
Jala el hilo del aire
de la muerte, su carnaza.
Jala el ronquido
de los Cerdos
y escúpelo.
 
Hoy he venido,
sombra al borde de ti,
Hermano de Oro.
 
A mi lado, carbón
encendido entre los dientes,
cobijados en mi alegría:
* Cariado Lector de Piedra haciendo con sus dedos
de cernícalo una Historia manchada
que deberemos lavar.
* La Antigua Mujer con boa
acogotándole la garganta afónica.
* El Viajante de la Ruta de la Cólera,
con sus fotos azules, husmeando los recodos
del camino bélico, husmeando los lagos
donde ocultamos la fuerza de la ira.
* La Mujer de Oro colorado, también,
que ríe a mi lado en medio de la guerra
entre la luz y la sombra.
 
He venido, Gesto de Maíz, para preguntar–
te por el color
de tu nombre
y encontrar contigo el sendero
que conduce al Hogar del Demonio de la vida
que, al fin, de pie, lucha contra este dios
portador de la peste.
 
El Sapo, el Jaguar y la Serpiente
se carcajean a nuestro lado,
 como guardianes y hermanos.
 

viernes, 26 de septiembre de 2014

BLOOPER por Hildebrando Pérez Grande (Soledades de Solange, 2014)

Ni guardavalla ni espantapájaros
                                        Blanca Varela
                   
Querías tomar el toro
Por las astas
Y apenas
Agarraste un rumor de manantiales.
Creíste que era un disparo
Hacia la izquierda
Pero la pelota ingresó
Con cierto desdén  por la derecha.
Ahora deliras.
Y de liras perdidas
Fue tu juventud de vidrios
Rotos y carnavales fatuos. Lejos
Del océano que duerme
En los mapas escolares,
Confundes las olas con la luz
Sudorosa de la piel que te acompaña.
Eres un amateur
Abatido
Como una paloma mansa
O más bien un gallo
 Viejo
Que ni a Carmelo llega.                                                                          -1
Qué manera la tuya de confundir
 Emperatriz
                         Con cicatriz
Y alcatraz
                          Con saltapatrás.
Pero
No todo está perdido:
La muerte
No se equivoca.
                            Es infalible.
Patea con los dos pies,
                             Con la cabeza,
Con el codo y la rodilla
Y la oreja
                            Y en el alma.
Como la palabra
                             Soledad.
Recuerda que ya juegas
El suplementario
Y se te viene encima la ceniza
Que arañó tu frente
                                               Con la punta
De un cuchillo rencoroso.
No será el último beso
Que recibas
En tu área chica.
Pero sí                                                                                                      -2
El pitazo final  que calcina tu cuaderno
De candelabros limpios, oraciones
Silenciosas,  ríos
Desollados y algún suspiro
A la limeña,
Que todavía brilla en tus labios
Ya mustios
Ya morados
 Ya santos.
 
Oh guardapenas
Oh guardallantos
¡Rey de los autogoles!

martes, 23 de septiembre de 2014

Mil novecientos noventa y ocho por Humberto Polar

Hay que tener valor para cerrar las puertas, para sellar las urnas,
             para lanzar las balas.
Yo no lo tengo.
Si acaso miro de abajo a arriba como el pero
y espero un viento cómplice una patada celeste
que haga y no haga el estrago, que aproxime los labios deseados.
El momento y el lugar se los dejo a los estúpidos valientes.
 
En “Mil novecientos noventa y ocho” 2013