Del Editor

… "Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

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"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

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"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

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"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

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"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

viernes, 29 de mayo de 2015

VI. por Miguel Antonio Morales



Lejano, cercano,
en dónde te ubicas para reconocerte,
afuera, adentro, en dónde he de buscarte,
cuando lo más valioso de mí mismo pregunta por ti;
he visto con mis ojos análogos tus rostros diversos,
y siento haber perdido tus gestos más puros
las señas escondidas
los guiños interiores,
los espacios en donde las palabras no sirven de nada;
en dónde he recibido tus semblantes,
con qué he medido el alcance de tus pesares,
el de tus grandezas,
el ritmo de un tiempo en nuestro mundo.

No sé;
saber, sería como negarte,
como esculpir lo que no tiene forma,
como detener el agua
que sin la turbulencia de antaño
vieja calma y brillante entre tus brazos,
aquellas extremidades que son como remos y apoyo,
regocijo circular
incógnita luz tubular,
inmejorable lugar para nosotros tus ramas.

Tú eres el tronco que no caíste,
nosotros los brotes ya erguidos
del árbol consistente y lúcido que
herido o no,
sigue viajando hasta el atardecer
todos los días,
iluminando las esquinas más íntimas
los espacios menos frecuentes,
las imprudencias de nuestro tiempo,
las persistencia debilitada de las pruebas,
haciéndonos ajenos a la malignidad
con tu bendición usual,
tierna y convincente.

Me alegro de no hallarte todavía,
 Me entusiasma saber que debo seguir buscándote
Mediante esta liturgia de la vida.


martes, 26 de mayo de 2015

Palabras sin cuerpo por Flavia Cosma

Para aquel hombre quien me ha regalado el cielo
Nada más, nada menos…


A través de las paredes, bajan de vez en cuando
palabras sin cuerpo, enflaquecidas,
palabras-fantasmas, vaciadas de miga,
errando espacios, llegan y dividen
los hambrientos sueños de la noche.

Hay que decirte adiós ahora, mi ángel,
el tiempo de las salidas nos ha alcanzado
y ya nos supera.

Estará  presente en nuestras próximas citas,
en nuestras manos enlazadas,
en los confusos  intercambios de miradas.

En frases ásperas, dubitativas y nerviosas,
colocamos el fin delante del principio,
mientras que el amor, presagiando su destino,
se atormenta, forcejeando raudamente.

Traducción de Luis Raúl Calvo
En “El Barrio Latino”. 2013




viernes, 22 de mayo de 2015

Memoria de una tarea escolar por Enrique Sánchez Hernani


Para Enrique Manuel, en el 84

La mano de mi hijo corre por el césped blanco
de la página inmaculada de su cuaderno
y una sombra añil cae sobre las tablas de aritmética
liberando los fantasmas de los logaritmos
el pánico infantil
de las preguntas. Esa mano con las uñas recortadas
a golpes de pelota y sucias por la grama que arrancó
al querer atrapar estrellas entre las azaleas
está avanzando entre números
derribando problemas
abriéndose paso entre las interrogantes
y un pájaro se detiene en la ventana
observa al niño
ajetreado sobre sus planas
canta y le sopla el flequillo
caído sobre el cuaderno abierto
pero el niño no escucha la copla
coge su lapicero
los ojos fijos en el ejercicio. “La señora Ana vende conejos.
El lunes vendió 21, el martes 19. ¿Cuántos conejos
vendió la señora Ana?”.
Entre trinos y gorgojeos el niño se sobresalta
golpea la mesa con el puño
vuela el pájaro
los conejos escapan y él – tranquilamente – regresa
a sacar la cuenta:
40 conejos y 1 pájaro en la ventana”
amaneciendo impresos en la pared empapelada del cuarto
en el cielo claro de la mañana
como un disparo de lápiz


jueves, 21 de mayo de 2015

martes, 19 de mayo de 2015

DEJANDO DE SER PURA por Lil Viacava



En caminos constantes elegidos
muere la angustia de la mansedumbre
porque tu amor siempre ha sido la lumbre
¡Deseos de mi cuerpo preferido!

En el placer que tú me has concedido
tu cuerpo y mi cuerpo elevan la cumbre
libando besos con la certidumbre
que nuestro dolor ha sido abatido.

Revivo en tu vereda desbordada,
vivo el pecado y dejo de ser pura
para mi bien dejando de ser triste.

El mal recuerdo es solo de la nada
punto final y muerte la amargura
¡Con besos de tu boca me dijiste!




viernes, 15 de mayo de 2015

Hermanos: Ya no hay tiempo y es la hora por Irene Mercedes Aguirre


Homenaje al Papa Francisco

Renazco interminable  este Año Nuevo,
con las palabras dichas y no dichas,
mis ilusiones que contigo elevo
¡Espejo limpio  de crueles desdichas!

Respiro como tú en el  Año Nuevo,
otra espera feliz y otros inicios,
rotura de papeles y  hojas blancas
¡donde escribir el verso  que acaricio!

Recuerdo  y tú recuerdas, de seguro,
cuestiones  que dejaron  sus heridas,
esas penas profundas  de lo oscuro
que sujeto y controlo de las bridas.

¡Despierto cada día  y me levanto
como tú en este  mundo, en paralelo
existir  , desde lejos, bajo el manto
de la Estrella común que está en el cielo!

Y canto, junto a ti y este mensaje
de ser a ser, de pecho a pecho, surge
y  avanza por los sitios de homenaje
para encontrarte, en plenitud ¡Nos urge

juntar nuestros esfuerzos, poderosos,
porque la Humanidad nos une  a todos!
¡Panoplia enriquecida de consuno ,
matices singulares de otros modos
que aún en la diferencia suman UNO!


Irene Mercedes Aguirre, para su libro Diálogos del Camino, Buenos Aires, 31 de diciembre 2014, Obra Finalista del Premio Mundial de Poesía Mística Fernando Rielo 2014, Madrid, España


martes, 12 de mayo de 2015

EL AROMA DE SUS MANOS por Manuel López R.


El aroma de sus manos me anuncia su partida
aquella que de niño presentía, cuando en su regazo
sollozaba abrazándola entre las más tiernas palabras
-Mi mamita no te vayas -… ¿recuerdas?
-No llores mi niño… jamás me iré…no llores-
-“Duerme mi niño…la noche llegó
mañana temprano amanecerá
y juntos podremos…volver a jugar”-.
Ayer estábamos juntos… te abrazaba…me mirabas
y en el calor de tus palabras me decías
-“no quiero que te quedes solo…”-
Recuerdo el primer día que te conocí
cuando mi primer llanto te avisara que estaríamos juntos.
Un pequeño, con ojitos tratando de encontrar tu rostro
de sentir el calor de tus caricias  madre eterna,
me aferraba a tus manos e intentaba disfrutar de tu sonrisa.
Y fui creciendo, seguía tus pasos, subido en la nave de tus sueños
viajaba por el universo de tus manos,
en el vuelo interminable de tu máquina de coser
dibujando cometas construidos con tus telas
y luego aterrizaba en la calma de tu mar inmenso de amor y paciencia.
Fueron testigos…los trajes que la magia de tus manos crearon
ante la más grande visión de los tiempos…
Si algún día me preguntan: ¿Quien fue mi madre?
Les diré:- Fue una estrella construyendo el universo
y en sus manos se estrecharon innúmeras gotas de vida-,
les diré:- Que jamás dibujaste un no en tus labios
y que innúmeras flores nacieron en el jardín de su sonrisa-.
Fueron gotas de lluvia que cayeron en tierra firme
y calmaron la sed del desierto.
Lo dicen las mañanas de tu amanecer sincero
Las tardes de tus luchas en la quinta
Las noches de tu sueño dulce y tierno
Ahora que eres madre luna, amiga, compañera eterna
una oración y poesía.


sábado, 9 de mayo de 2015

A mi madre por Ernesto Lobo…



¿Acaso me es extraño su cansino andar?
Quién podrá decir que no son los mismos pasos que amamantaron
Las dormidas horas de mi infancia
Cuando el tiempo se detenía en las esquinas
En plácidas tertulias de mediodía
Frente a la panadería
Justo cuando el tranvía detenía su juego de ruecas
Para dejar que ella escapara de un camino sin destino…
 
He vuelto a mirar las ajadas hojas del libro
Aquel que conserva la dulzura de sus dedos
Quebrando la trama de una historia sin final…
 
Si me es difícil hablarle ahora es porque dormita
En aquella su poltrona de mimbre bajo el sauce
Junto a la cascada de hojas que el otoño inventa…
 
Quiero volver la mañana próxima
Como la que se cierne aún más allá
Para decirle entre gritos, juegos y tibias manos
Que su cansino andar sin duda alguna
Precede la alegría de encontrarla así
Con la mirada perdida en algún sueño esquivo
De aquellos que tal vez
Solo tal vez
Pueda deshacerse en la magia de su sonrisa…