Del Editor

… "He vuelto lentamente, /(Un poco de sueño/es siempre necesario/aunque sea corto como/el silencio de las/enredaderas). Por cada pueblo que pasaba/de regreso,/veía que sus puertas/estaban abiertas/para mí,/que sus techos eran míos,/que sus campos,/sus oídos,/todo me pertenecía. JAVIER HERAUD. “El viaje del descanso” poema 6."

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Del Editor

"He vuelto lentamente, /(Un poco de sueño/es siempre necesario/aunque sea corto como/el silencio de las/enredaderas). Por cada pueblo que pasaba/de regreso,/veía que sus puertas/estaban abiertas/para mí,/que sus techos eran míos,/que sus campos,/sus oídos,/todo me pertenecía. JAVIER HERAUD. “El viaje del descanso” poema 6."

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"He vuelto lentamente, /(Un poco de sueño/es siempre necesario/aunque sea corto como/el silencio de las/enredaderas). Por cada pueblo que pasaba/de regreso,/veía que sus puertas/estaban abiertas/para mí,/que sus techos eran míos,/que sus campos,/sus oídos,/todo me pertenecía. JAVIER HERAUD. “El viaje del descanso” poema 6."

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"He vuelto lentamente, /(Un poco de sueño/es siempre necesario/aunque sea corto como/el silencio de las/enredaderas). Por cada pueblo que pasaba/de regreso,/veía que sus puertas/estaban abiertas/para mí,/que sus techos eran míos,/que sus campos,/sus oídos,/todo me pertenecía. JAVIER HERAUD. “El viaje del descanso” poema 6."

Del Editor

"He vuelto lentamente, /(Un poco de sueño/es siempre necesario/aunque sea corto como/el silencio de las/enredaderas). Por cada pueblo que pasaba/de regreso,/veía que sus puertas/estaban abiertas/para mí,/que sus techos eran míos,/que sus campos,/sus oídos,/todo me pertenecía. JAVIER HERAUD. “El viaje del descanso” poema 6."

jueves, 16 de febrero de 2017

Indicios para lo humano por María Germaná Matta



hemos sido arrojados
al cemento
a las aceras bulliciosas
de las ciudades
al destello amorfo de lo reluciente
a la inclemencia
de sus muros

y la palabra se ha hecho humo
bajo la puntuación del alfabeto
de la indiferencia

llueve desde lo alto
no hay techo suficiente
para el aguacero
del desamparo
ni jarra sólida para la sed
de tanta incertidumbre

merodeamos en círculo
con la lección aprendida
la máscara impecable
para la función
sabiendo de antemano
la inclemencia

en los bordes está la pulsación
el instinto
el brote clandestino
para la insurrección
del asombro

en los matices
el humus y la floración
de lo posible

no hay vuelta atrás
ni senda paralela
que nos devuelva
al principio
tan sólo indicios
en los rastros mudos
de barro
tanteando alguna luz.

lunes, 13 de febrero de 2017





jueves, 9 de febrero de 2017

Aquellas sonrisas por Ernesto Lobo




Se me han perdido aquellas tus sonrisas
Frágiles cual alas de gorrión
Rítmicas cual formas de un verso…

Se me escurrieron atropelladas por el viento
Incrustadas en una perlada nube  tal vez
Son, ahora son, oscuras y
Ausentes sonrisas…

Se me ha perdido aquel atado de vida
De tus inciertos años
Enredados en juegos sin atavíos…

Se me han hundido en estos días
Entreverados de silencios
Refrenados por el yelmo y una pared…

Qué ingrata confusión
La que apunta con el dedo
Al silencio escrito en el silencio…

Se me han perdido tus sonrisas
Y frente a mí
Queda un denso camino
Sin flores y
                                     Sin cantos
Un paso que arrastro
Sin encontrar las cosas simples
Que volcara tu inmensa inocencia…

lunes, 6 de febrero de 2017

EL RODAR DE LA PIEDRA por Carlos Castro



No como cualquier día, hoy
a la orilla singular del vaivén
incesante de los años a insistente
aflicción devano adolorido las charcas
sorteadas en esta arisca ladera.

Con la candidez de piedra preciosa
mi madre espiga y granza luminosa
cuida mis pasos como el día aquel
cuando vencido por los maderos de la mesa
no pude alcanzar la bandeja de las hostias.

Ya arrancado el cerro verde olivo del terruño
la infinita pureza azul de su firmamento
aquella calle ancha fue burilando todo
abrupto o disparejo otero desde donde
la belleza se tornaría clorofila de existencia.

Y los arteros golpes de mudos carceleros
nunca tardaron en desatar su furia
ignoraban que la discriminación dialéctica
de todo cuanto existe había calado hasta el origen
y sustrato de negación infinita de la muerte y la vida.

Hoy, pese al maltrecho espigón y rada
donde recalaron todo desencanto, puedo
confesar que dentro  la banalidad e insignificancia
de una piedra tirada en el camino, hallé ternura
total y sabia, ajena al espanto de la indolencia.

jueves, 2 de febrero de 2017

PRENDIDA DEL RIO por Alberto Iturrizaga Silva

UNA MAÑANA PRENDIDA DEL RIO
TRISTE ENTRE EL SOL Y EL MATORRAL
TRES VECES CRUZO LA RIVERA DEL RIO
CUANDO DESCUBRE… UN VERDE PORTAL

CAÍDO SE LE HA SU BELLO ROSAL
Y HUNDIDO ENTRE HORCAS Y PÚAS
BUSCANDO POR EL CAMPO FLORAL 
ELLA VE ROSAS TALLOS Y ESPINAS

TAL VEZ CAMINA VACÍA Y CALLADA
POR EL VIEJO CAMINO EMPEDRADO
A MODO DE MUJER ADINERADA
CON SU MANTO Y VESTIDO DORADO

Y EL ENCUENTRO AL SOL Y A LA LLUVIA
ESTABA CON ALMA ADOLORIDA
CUANDO EL VIENTO CON SU NUBE LLOVÍA
SUENA LLANTO Y SE QUEDA DORMIDA

AQUELLA MAÑANA  MIRANDO SUS OJOS
CON TANTO AMOR ENTREGARÍA MI VIDA
ENTRE LOS JUNCOS Y PARAJES PERDIDOS
A LA MUJER QUE SE QUEDO DORMIDA

 ANSIO SU AMOR ENTRE SUSPIROS
COMO FLOR SURGIENDO DEL CAPULLO
SE DESPIERTA LA MUJER DE SUS SUEÑOS
Y SU VASTO AMOR REINO CON EL MÍO


lunes, 30 de enero de 2017

TARANTA I por FELICIANO MEJIA


Luces doradas 
en el betún del aire.                                                
                                  Nadie puede
vigilar esos pasos sigilosos y firmes. 
Agujas de árboles sin hojas
sumidos en la fría estepa.                                                
 Bajan como sombras                   
de luz                   
                   entre los barrios.
                  
 Finalmente
 los pasos perforando el silencio     
             hacen volar                 
             el puente              
             en pedazos,                
             la cárcel                
             en pedazos,                 
             cada grillete 
de esta época y tiempo malsano          
        en pedazos. 

Y se alejan de nuevo.  

jueves, 26 de enero de 2017

NEOLOGISMO -50- por CLOTILDE ROMAN


Amé mi casa,
donde pobremente fui nacida.
El agua de la acequia
donde mis pies fueron hollados.
Amé... la flor
de mis quince años ya pasados.
Amé...
hasta lo más pequeño de mi vida.
Dejé atrás...
un amor en estampida,
con resplandor de mil cielos apagados.
Dejé un beso...
en unos labios enamorados.
Las lágrimas de unos ojos
con dolor de despedida.
Dejé marcados corazones
en la piel de los álamos del río.
Mil poemas escritos
sobre las blancas y lisas arenas.
Dejé atrás...
un montón de alegrías y penas.
Lo que ansié y no pude tenerte.
Y por dejar,
dejé... ¡ hasta de quererte!

C.ROMÁN ( © Derechos Reservados )