Del Editor

… "Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

T

Del Editor

"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

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"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

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"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

Del Editor

"Amo así este cráneo en su ceniza, como al mundo / En cuyos fríos parques la eternidad es el mismo / Hombre de mármol que vela en una estatua / O que se tiende, oscuro y sin amor, sobre la yerba. “Parque para un hombre dormido”. 13 nudos en la espuma. JORGE EDUARDO EIELSON "

martes, 27 de agosto de 2013

EL ALFABETO por Susana Roberts


Debo ser como el roble

soportar bajo la piel

las heridas

y unirme a la tierra

sosteniendo las raíces

abrir los brazos

la antigua T de los mios

en la rama abrazadora del desierto

beberme las arenas

el azotar del viento

en las sandalias del pescador

visitar Ashkelon cada vez que pueda

hablarle al Mediterráneo

con palabras del Ogham

y muy a menudo

vestirme de parábola

bajo la cúpula taciturna y noble

de un cielo observador

allí donde con frenesí

escuché la primer sílaba

silencio de amor

hecho roca en la pirámide de agua

que aún duerme en la memoria.

copyright-Susana Roberts-11-7-2013.

Ashkelon: lugar bíblico en Israel, costa del Mediterráneo, cuna de Goliath.

Ogham: Alfabeto utilizado en Irlanda , Escocia, etc para representar gráficamente el lenguaje sobre monumentos pétreos en los años 400 a 600 A.C, se cree que procede del dios Irlandés Ogma, dios de la Literatura y la elocuencia "boca de miel-elocuente", se dice que tenia una voz de oro que unía la punta de la lengua a los oídos de los seguidores.

letra T: correspondiente a la antigua cruz , símbolo de Tamuz, dios de caldeos y egipcios, inconscientemente adorado por cristianos, símbolo de vida, los celtas juntaban las ramas mas altas del mas imponente de los arboles y las extendían en cruz simulando los brazos del hombre junto al cuerpo formaban la gran T.

Despertar por Eduardo Lores


Al despertar ya los jardineros del

Parque deambulan verde sobre verde

Tus hijos esos mundos

Inician su día

Tu mujer lee el diario y

Al desgaire hace algún comentario

Viendo el parque recuerdas

A tu padre y piensas en tu madre

Agradecido

martes, 20 de agosto de 2013

Inédita mañana por Ernesto Lobo


¿Qué hacer cuando el mar se esconda en las orillas

                        Y el viejo horizonte deje de latir…?

                        ¿Podremos entonces emigrar hacia el infinito

                                   Buscando entre las nubes

                        La estrella más austral del universo?

                        O  perdida toda esperanza

                                   Arrastrar el ser

                                   Reptando entre los páramos

                        Para sobrevivir a cambio de utilerías?

                        ¿Qué vamos a hacer si al final de los tiempos

                                   No existen orillas, ni mares,

                        Ni nieves perpetuas?

                        Diremos que la vida es lineal

                                   Que lineal es la muerte

                                   Que los sueños empedrados caminos son…

                                                                       ¿Podremos detener la arena

                                   Corriendo perpetua entre los dedos?

                                               ¡Qué de huir de nosotros mismos!

                        Para ser aves         ser topos     edificar cortezas

                                   Y germinar sensaciones?

 

                                   ¿Qué hacer con la nada?

Regalo Tormentoso por Claudia Cáceres

Tormenta cercana de una de esas tantas noches, me regaló un botón amarillo.
 
Sus pequeños orificios en ligero relieve invertido, me miraban.
 
Otros caen aún disparejos, insonoros y van rodando por la acera,
Posándose, luego de un vuelco circular, en puertas entreabiertas.
 
Pero hasta mi rodó él; pálido, ovalado y hueco.
Al frente, uno rosa con alas de libélula en verde opaco,
Privilegios de la lluvia de destellos,
O quizás, de un planeta imaginario llamado Boterra.
 
Cuando escampe la tormenta, y no haya más botones rondando en mi ciudad,
¿Qué hacer con el pequeño amarillo?
¿Dejarlo pendiendo del alfiler que lo sostiene desde que lo recibí?
¿Atesorarlo en el cofre de botones tormentosos?
 
¿Sabrá usted si existe acaso,
Un manual para botones imaginarios,
Caídos en una de esas tantas noches en la ciudad?
 

martes, 13 de agosto de 2013

¿Soy una hormiga en la vía? Ernesto Kahan © Julio 1, 2013


La tarde amaneció oscura

cuando le dije a mi perro

-no se asuste de la luna

ni se me escape del lucero.

 

Y ahí se quedó tranquilo,

con confianza en su guarida

en las manos de su amigo

y en la simpleza de la vida.

 

Y después de caminar

y a la vuelta de la esquina,

miré al camino y le dije

-¿Soy una hormiga en la vía?

 

miércoles, 7 de agosto de 2013

GESTOS por Flavia Cosma


Regar las flores,

dar de comer al gato,

lavarme el rostro, las manos,

peinarme—sobre todo peinarme,

sacar la basura afuera,

limpiar la nieve delante de la casa

antes de dirigirme al vacío.

 

Antes de intentar llegar al otro lado,

esperando que tu mano, tu dedo índice

me muestre la calle que va hasta

el refugio,

hasta la madrugada turbia

y el final de esa noche que se retarda

suspendida estrepitosamente,

entre  esos anchos continentes.

 

¡Oh! ¡El cansancio de los  ojos desvelados!

Las arrugas de los labios, de la  frente y de la mente.

La razón deambulando en paseos de asilos,

el abandono, los desamparos, los regresos taimados,

el fuego en el abdomen y las nubes de plumas

arrancadas del ala de oro de la sabiduría.

 

Traducido al castellano por Luis Raúl Calvo (Argentina)

Flavia Cosma es una poeta canadiense de origen rumano, escritora y traductora, ganadora de varios premios. Se graduó en Ingeniería Eléctrica en el Instituto Politécnico de Bucharest. También ha ganado premios como productora independiente de documentales para televisión, como directora y guionista.

martes, 6 de agosto de 2013

Asomada a un sueño – Hugo E. Leguizamón


Para Lea, mi madre que se llevó el Alzheimer


¿Sabes madre…

que un lazo de araucarias

envuelve mi ventana,

y que inmóviles sombras

vienen a evocarte

como dulces espinos del ayer?


¿Sabes?...

Yo les llamo la envoltura del alba,

el sortilegio que arrastra

lánguidamente

aquellos silencios abandonados

de la noche…

cuando tu soledad agonizaba

fuera del tiempo,

lejos de mis manos

y de mis ojos clavados en ti

para dejarte la última mirada,

el inútil reposo

de una caricia en la frente


¡Y fueron tantos días…

donde poco a poco

tu memoria se hizo misterio,

tu palabra mudez,

congelada ternura

de rostros y aniversarios

Transcurrir,

de simples historias

hacia un difuso barranco

de olvidados duelos

de confusas Navidades

con pesebres y mesas,

y tus nueces en el mantel!


¿Sabes?...

¡Nunca te dije

que allá en Carmelo,

trepado a tus brazos,

tal vez me haya sentido

mas cerca del cielo,

deslumbrada mi inocencia

por un sol pueril…

tus pasos en la arena

y el agua ancha del río

que traspuse como en sueños!



Nunca supiste madre

que asomo a mi ventana

y soy hoja caída

de todas las arboledas…

y pienso en esas sombras,

en la inextricable región

donde cayeron tus luceros,

los verdes parques que amabas

y el tierno designio

de inaugurar mi corazón

con un soplo de vida,

y arrimarle fragancias

a escaso tiempo…


de mi primer primavera