Del Editor

… "He vuelto lentamente, /(Un poco de sueño/es siempre necesario/aunque sea corto como/el silencio de las/enredaderas). Por cada pueblo que pasaba/de regreso,/veía que sus puertas/estaban abiertas/para mí,/que sus techos eran míos,/que sus campos,/sus oídos,/todo me pertenecía. JAVIER HERAUD. “El viaje del descanso” poema 6."

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Del Editor

"He vuelto lentamente, /(Un poco de sueño/es siempre necesario/aunque sea corto como/el silencio de las/enredaderas). Por cada pueblo que pasaba/de regreso,/veía que sus puertas/estaban abiertas/para mí,/que sus techos eran míos,/que sus campos,/sus oídos,/todo me pertenecía. JAVIER HERAUD. “El viaje del descanso” poema 6."

Del Editor

"He vuelto lentamente, /(Un poco de sueño/es siempre necesario/aunque sea corto como/el silencio de las/enredaderas). Por cada pueblo que pasaba/de regreso,/veía que sus puertas/estaban abiertas/para mí,/que sus techos eran míos,/que sus campos,/sus oídos,/todo me pertenecía. JAVIER HERAUD. “El viaje del descanso” poema 6."

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"He vuelto lentamente, /(Un poco de sueño/es siempre necesario/aunque sea corto como/el silencio de las/enredaderas). Por cada pueblo que pasaba/de regreso,/veía que sus puertas/estaban abiertas/para mí,/que sus techos eran míos,/que sus campos,/sus oídos,/todo me pertenecía. JAVIER HERAUD. “El viaje del descanso” poema 6."

Del Editor

"He vuelto lentamente, /(Un poco de sueño/es siempre necesario/aunque sea corto como/el silencio de las/enredaderas). Por cada pueblo que pasaba/de regreso,/veía que sus puertas/estaban abiertas/para mí,/que sus techos eran míos,/que sus campos,/sus oídos,/todo me pertenecía. JAVIER HERAUD. “El viaje del descanso” poema 6."

jueves, 28 de abril de 2016

REACCIÓN EN CADENA POR FANNY JEM WONG



Los silencios se agigantan,
son  símbolos escapándose de las manos.
La bóveda celeste cruje, se estremece
y  en su alucinada  locura,  viste de fuego
las frondosas cabelleras de los sauces.

Enfebrecido yace el pensamiento,
desde su núcleo palpitante, el ojo atento observa
cada partícula  que  masivamente invade,
la luz se hace negra, como sus enormes  ojeras
descontrolada, es así la reacción en cadena…

En un espacio  atemporal o quizás inexistente,
recorriendo  tableros que  se expanden y estallan,
energías furiosa,  consumiendo raíz y cabeza,
en progresión creciente de  átomos  que colisionan…
Entre nebulosas memorias  grabadas quedan
sus insignias,  el lecho y  el confesionario.

Turgentes los pálidos picos asoman,
su vigorosa presencia, una nueva contracción
ritmo infernal  desestabilizando los sentidos.
Convulsionando a cada arremetida de la esfera de fuego
Extinguiéndose hasta médula, para volverse a encender.

“Hay un conjunto de sucesos, una región del espacio-tiempo,
de la que no es posible escapar…lo que se halla afirmado después,
 a mí poco  me importa. Tú encendiste la mecha”




lunes, 25 de abril de 2016

Tonto error por Ernesto Lobo


Me perdí cruzando el patio de siempre
Caminando sobre la misma baldosa
Sorteé los musgos de la pileta bautismal
La tierra negra rellena de jazmín
Miré las plumas doradas del arlequín y
Jugué con las alas del hipocampo
Trepé a grandes pasos la loma amarilla
Bordada en el instante aquel
Por gráciles tonos de luz
Verdes, azules y rojos
Fulgurantes filamentos
Enredándose entre mis manos
Corriendo con mis pies descalzos
Hice tal vez lo mismo que ayer
Perderme persiguiendo la misma fábula
Un único y esquivo sueño
Aquel deseo que se me escapó del alma
Aquella pasión parda de sentirme vivo
Entonces pequé de extravío al perderme
Dentro de mí mismo
En un tonto error…






jueves, 21 de abril de 2016

El Mundo Cuelga De Una Pelota Sobre Las Ramas De Un Arbol por Walter Cabrera Febola



Los ejércitos     subyugado amanecer     estiercol alucinado

                              muertos delirantes

Los refugios     deslizantes inocencias     lenguas mercenarias

                             sollozo crepidante

                             De los carros camina
                                   la máquina torpe
                             De las avenidas respira
                                    la ojiva sensual
                             De los ríos acaricia
                                    la moneda ciega 
                             De las plazuelas carcome
                                    la llave virginal

                                    Aquí     y     Allí

                                    museos sonánbulos
                                    caminos sin pisadas
                                    restos de esperanzas
                                    blancas
                                                   blancas …




lunes, 18 de abril de 2016

CÓMO QUIERO Y TIEMBLO por Clotilde Román


En ese cortijito blanco
entre la parra y espino.

Donde lomas coloradas
están bordadas de olivos,
y en sus veredas compiten
las malvas con los jacintos.
Donde la luna morena
es novia del toro zaino
y calma la sed de ella
en los estanques del río.
Allá entre cañaverales,
te espero cariño mío,
a que me quites las penas
y me siembres de suspiros.
Que mi cuerpo está pidiendo
junco fresco, rojo lirio,
plata de arroyos y espejos,
cuerpos en limo tendidos.
Que de hoguera arde mi carne
como un volcán encendido
y quiero que tú lo apagues
con el chorro de tu brío.
¡Ay! como te quiero y tiemblo.
Sólo con el pensamiento,
!Estoy perdiendo el sentido!
Donde lomas coloradas
están bordadas de olivos,
y en sus veredas compiten
las malvas con los jacintos.
Donde la luna morena
es novia del toro zaino
y calma la sed de ella
en los estanques del río.
Allá entre cañaverales,
te espero cariño mío,
a que me quites las penas
y me siembres de suspiros.
Que mi cuerpo está pidiendo
junco fresco, rojo lirio,
plata de arroyos y espejos,
cuerpos en limo tendidos.
Que de hoguera arde mi carne
como un volcán encendido
y quiero que tú lo apagues
con el chorro de tu brío.
¡Ay! como te quiero y tiemblo.
Sólo con el pensamiento,
!Estoy perdiendo el sentido!
Donde lomas coloradas
están bordadas de olivos,
y en sus veredas compiten
las malvas con los jacintos.
Donde la luna morena
es novia del toro zaino
y calma la sed de ella
en los estanques del río.
Allá entre cañaverales,
te espero cariño mío,
a que me quites las penas
y me siembres de suspiros.
Que mi cuerpo está pidiendo
junco fresco, rojo lirio,
plata de arroyos y espejos,
cuerpos en limo tendidos.
Que de hoguera arde mi carne
como un volcán encendido
y quiero que tú lo apagues
con el chorro de tu brío.
¡Ay! como te quiero y tiemblo.
Sólo con el pensamiento,
!Estoy perdiendo el sentido!
Donde lomas coloradas
 están bordadas de olivos,
 y en sus veredas compiten
 las malvas con los jacintos.

Donde la luna morena
 es novia del toro zaino
 y calma la sed de ella
 en los estanques del río.

Allá entre cañaverales,
 te espero cariño mío,
 a que me quites las penas
 y me siembres de suspiros.

Que mi cuerpo está pidiendo
 junco fresco, rojo lirio,
 plata de arroyos y espejos,
 cuerpos en limo tendidos.

Que de hoguera arde mi carne
 como un volcán encendido
 y quiero que tú lo apagues
 con el chorro de tu brío.

¡Ay! como te quiero y tiemblo.
 Sólo con el pensamiento,
 !Estoy perdiendo el sentido!



jueves, 14 de abril de 2016

VINIERON POR TI por PILAR PEDRAZA



A llevarte vinieron.
Buscaban
tu cuerpo y mi ropero.
Vinieron por ti

**

Golpearon todo
a los niños y a mí.
La furia y violencia
Eran por ti
***
A llevarte vinieron
todo lo estremecieron
incluso a mi
****

A llevarte vinieron
conmigo se distrajeron.
No te vieron...estabas ahí.

*************




lunes, 11 de abril de 2016

DE [zen] ti – ERRO por César Delgado Guembes


Нет ниуеґо более фантастиуного, нежеди сама реалбностб 
Fiodor Dostoiewski
  

Se me quemó en la metafísica el basalto mágico de la pestaña
cuando oí por primera vez  que según el blog pérfido muerto estoy
y que de puro cactus terco me rehusé a morir la teoría de la baba;
¡nada salva la mandrágora en la pétrea risa del cadáver!
nada si el helado de cianuro se consume en el arañazo de la hipodérmica, como momia rusa que a litros seca su ácida entraña entre quebradas.

  Es que escuché al ángel decir que estoy muerto como chorizo gallego,
que de puro terco niego la avalancha de la adúltera arruga en la ceniza,
y que a tanto llega la altanera porfía en el clarín de mi jurásica mentira
que me ven vivo entre las vesículas espesas de la espinosa niebla
aun cuando recuerdan mi muerte lejana en la nuez atorada por el tiempo.

¿Será que la ouija intermedia mi memoria cuando sutil el ojo aguaita?
¡tanta risa en la compañía! ¡tanta tristeza en su ausencia próxima!,
¡son los mismos ojos que me miran con los dedos cortos de la primavera aunque vaya apagándose la luz en el invierno hostil de sus efectos!

 ¿Por qué la seca oreja escucha el despecho de Rubén en el banlieue
cuando asegura el grito de sus pelados dientes esta noche de casuarina
que muerto quedo como berenjena mora en la raíz zen del fierro?

¡Qué tal encuentro y desentierro! ¡Caer en cuenta que morí en noche de paella!
¡Celebremos entonces con vino de sapo y cerezas libias en lava y yerro!


¿Serán lecho de incesto con la hija de Jairo en el desconcierto psicodélico?