Del Editor

… "Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

domingo, 15 de septiembre de 2019

S O R J U A N A I N É S por MARGA LOPEZ DIAZ

Ciudad de Méjico, febrero de 1695
dos meses antes de su muerte

Yo, la encerrada en el cosmos, muda en mi celda de anchura.
Qué vano ese jardín de las Españas, sola no sola,
sin vanidad de cortes, sin virreina, sin la aureola
de la honra al poema, vivo silencio de armadura.

Voy al aula del dios de las semillas y sin premura
ando los muros contenta, toda piedra en su corola
es aire que me traspasa, aquí todo mal se insola,
un astrolabio en la luna, la muerte no me apresura.

Rostro avivado en la peste, muerte soldada a mi esfera,
pálida niña a la vera, fiel envés de la hermosura,
me destila la sustancia, la sílaba verdadera, 
le soporto las visiones y el don de literatura.
Y la libo en el aliento, mi dama, la medianera,
que me aureola en los astros y me fija en la espesura.


2017



miércoles, 11 de septiembre de 2019

DE UN VIOLIN Y LOS OJOS PARDOS por ERNESTO LOBO

El violín de maese Pedro
yace en el profundo foso de su silencio
la cuerda quebrada en espiral
es la mueca estéril
que átona
frisa con la tristeza…

El baile se dirige con rumbo incierto
las comparsas ya se perdieron
los humos son fatuos cánticos de fin de día
y tú me sigues mirando con esos ojos
que son del todo mi perdición…

Pedro dejó el sombrero junto a las carnes frescas
guisó garbanzos en morrones pimientos
recordó la última nota
aquella que se quebró
rompiendo el hechizo
mientras tú danzabas al centro de la plaza
inventando el vuelo de la perdiz
al entrelazar tus manos…

Y yo
fijo en tus enaguas
fisgoneaba tus pantorrillas
la tersa frescura de tus muslos
la bella expresión del rostro en tus labios
soñando con prenderte en lujuria
cuando el canto del mirlo se escondiese bajo el rumor del río…

Ya ahora la noche se ha vencido
el silencio
es un violín abandonado
las manos duermen quietas
Pedro carga la pesadumbre de su derrota
escuchando el suave murmullo de sus gemidos…

Este es el relato
transcrito en páginas burdas
de un violín y la dama de los ojos pardos…




domingo, 8 de septiembre de 2019

XXII por ELIANA VASQUEZ COLICHON

XXII por ELIANA VASQUEZ COLICHON



Dejaré que mi mano escriba con sangre
cada dolor
cada lamento
cada emoción

que escriba con sudor
todo goce
todo placer
todo éxtasis

que escriba con semen
este camino
este cuerpo
esta piel en la que te has instalado sin permiso
                                                        con permiso
                                              desde ti
en mí






Del libro Desde el otro lado (Lima, 2015)


miércoles, 4 de septiembre de 2019

Matriz andina por ÁNGELA PENAGOS LONDOÑO

Vengo de los mares de otros siglos
desciendo de Wakanda
Furatena
y del Yuma
soy aullido de furia adormecida
volcán de lava indígena
que se resiste a morir en mi sangre.

He muerto muchas veces
como fiebre poblada de fantasmas,
recojo vacía la mochila arhuaca
donde guardo metáforas de viaje
para ganarle tiempo a la derrota.

Ahora develo mi voz
que pide ser oída.

Soy memoria
de Bachué y Dabeiba
fogón de piedra
matriz andina.

Traigo en la pulcra humedad
de la arcilla
mi origen de agua sagrada
y en sus entrañas
tejo filamentos
de la nueva mujer


¡Mujer americana!



domingo, 1 de septiembre de 2019

Bajo la sombrilla por Eduardo Lores

¿A quién engaño?
Huyo de una tediosa lección
So pretexto de contemplar una escena
De finales de invierno
En el Café de la Paz

Las turistas juegan cartas

La abuela sonríe a su nieta
Que sabe cuan bellas
Son sus manos

Los alemanes hacen entre chelas
Sonidos guturales exactos

La tarde serena admite a lo lejos
Ciertos sonidos urbanos

El café es pésimo
El habano suizo

Un café es un lugar demasiado humano
Un escenario
¿a quién engaño?