Del Editor

… "Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

miércoles, 3 de junio de 2015

martes, 2 de junio de 2015

Caudal del tiempo por KamsseyYurajrumi


A: Orlando Ordóñez
Poesía en albor


1           Dos pasos avanzó la media noche,                            A     11
2          eran los minutos lerdos y cansados.                          B     11
3         Contemplo unas plumas que dan soroche,               A     11
4         paisajes de verdades extraviadas,                              C     11
5          al trote de años serán consumadas.                        C     11                                 
6          Inmortales son Kantuta y Quinteto;                         D     11
7          fierro, marfil y hombre son corroídos                     B     11
8           pero tú, “Morce” eres como el Soneto.                    D     11

9          La ternura tiene signos de vida,                                 E    11
10       la esperanza parece estar despierta,                       F    11
11       la sabiduría se aferra a la vida.                                  E    11
12       Jamás flameó la bandera del orden,                         G    11
13       los padres de padres son un desorden.                 G    11
14        Abstracto mar de banderas lujosas                         H    11
15       donde flamea mentira, energía muerta                  F   11
16        cebando las gollerías esponjosas.                            H  11

17      ¡Maquillan las metas de la educación!                     I    11
18        ¡Al pantano se cayó la democracia!                         J    11
19       los vates izan la ética del alma.                                 K    11
20       Culturas se desprenden con emoción                      I    11
21      y Boscán versifica en su alta gracia.                         J    11

22      Kamssey canta en su “Cóndor” con alegría            L    11
23       Góngora y Vallejo fueron los poetas,                       LL   11
24      quienes en vida no alcanzaron palma,                     K    11
25      cual sonetistas tienen fama y gloria;                        L    11
26       es hora de alcanzar, altura, poetas…                      LL   11


Fórmula poética definida “Morce”

Poeta: La voz del silencio


lunes, 1 de junio de 2015

viernes, 29 de mayo de 2015

VI. por Miguel Antonio Morales



Lejano, cercano,
en dónde te ubicas para reconocerte,
afuera, adentro, en dónde he de buscarte,
cuando lo más valioso de mí mismo pregunta por ti;
he visto con mis ojos análogos tus rostros diversos,
y siento haber perdido tus gestos más puros
las señas escondidas
los guiños interiores,
los espacios en donde las palabras no sirven de nada;
en dónde he recibido tus semblantes,
con qué he medido el alcance de tus pesares,
el de tus grandezas,
el ritmo de un tiempo en nuestro mundo.

No sé;
saber, sería como negarte,
como esculpir lo que no tiene forma,
como detener el agua
que sin la turbulencia de antaño
vieja calma y brillante entre tus brazos,
aquellas extremidades que son como remos y apoyo,
regocijo circular
incógnita luz tubular,
inmejorable lugar para nosotros tus ramas.

Tú eres el tronco que no caíste,
nosotros los brotes ya erguidos
del árbol consistente y lúcido que
herido o no,
sigue viajando hasta el atardecer
todos los días,
iluminando las esquinas más íntimas
los espacios menos frecuentes,
las imprudencias de nuestro tiempo,
las persistencia debilitada de las pruebas,
haciéndonos ajenos a la malignidad
con tu bendición usual,
tierna y convincente.

Me alegro de no hallarte todavía,
 Me entusiasma saber que debo seguir buscándote
Mediante esta liturgia de la vida.


martes, 26 de mayo de 2015

Palabras sin cuerpo por Flavia Cosma

Para aquel hombre quien me ha regalado el cielo
Nada más, nada menos…


A través de las paredes, bajan de vez en cuando
palabras sin cuerpo, enflaquecidas,
palabras-fantasmas, vaciadas de miga,
errando espacios, llegan y dividen
los hambrientos sueños de la noche.

Hay que decirte adiós ahora, mi ángel,
el tiempo de las salidas nos ha alcanzado
y ya nos supera.

Estará  presente en nuestras próximas citas,
en nuestras manos enlazadas,
en los confusos  intercambios de miradas.

En frases ásperas, dubitativas y nerviosas,
colocamos el fin delante del principio,
mientras que el amor, presagiando su destino,
se atormenta, forcejeando raudamente.

Traducción de Luis Raúl Calvo
En “El Barrio Latino”. 2013




viernes, 22 de mayo de 2015

Memoria de una tarea escolar por Enrique Sánchez Hernani


Para Enrique Manuel, en el 84

La mano de mi hijo corre por el césped blanco
de la página inmaculada de su cuaderno
y una sombra añil cae sobre las tablas de aritmética
liberando los fantasmas de los logaritmos
el pánico infantil
de las preguntas. Esa mano con las uñas recortadas
a golpes de pelota y sucias por la grama que arrancó
al querer atrapar estrellas entre las azaleas
está avanzando entre números
derribando problemas
abriéndose paso entre las interrogantes
y un pájaro se detiene en la ventana
observa al niño
ajetreado sobre sus planas
canta y le sopla el flequillo
caído sobre el cuaderno abierto
pero el niño no escucha la copla
coge su lapicero
los ojos fijos en el ejercicio. “La señora Ana vende conejos.
El lunes vendió 21, el martes 19. ¿Cuántos conejos
vendió la señora Ana?”.
Entre trinos y gorgojeos el niño se sobresalta
golpea la mesa con el puño
vuela el pájaro
los conejos escapan y él – tranquilamente – regresa
a sacar la cuenta:
40 conejos y 1 pájaro en la ventana”
amaneciendo impresos en la pared empapelada del cuarto
en el cielo claro de la mañana
como un disparo de lápiz


jueves, 21 de mayo de 2015