Del Editor

… "Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

jueves, 6 de abril de 2017

TINTA FRESCA POR FANNY JEM WONG

Con el cráneo excitado y la tinta fresca,
en hebras confusas, evocaré memorias,
hasta alcanzar romper el aire, furiosa…
Luminiscente serán entonces las esferas rojas
transformándose en desenfadadas palabras.

Violenta, salvaje, atada a su lengua.
Recorriendo alternadamente
las vastas regiones de su reino.
Ascendiendo y descendiendo
el lujurioso musgo que cobija sus secretos.

Las imágenes no alcanzan, Jade Imperial,
para tatuar sobre la superficie de la médula
el profundo surco que libere
el veneno sagrado de milenarias batallas.

¡Piérdete!
En el infinito azul de estos cantos,
sumergido en el oleaje tempestuoso,
del rítmico ritual de las joyas de fuego.

Entre fuertes lluvias de mieles espesas.
¡Languidece!
¡Suplica!
¡Muere!
¡Revive!

Consumido por fiebre de la entraña,
alcanza la tensión, hasta que se haga ruptura.
Y en unión perfecta de macho y de hembra.
¡Traga!
¡Destroza!
¡Libera!

En el calor latente que asedia…
Entre torrentes de perfumados ciruelos
condúzcanlo a la cadenciosa muerte,
Rendido, postrado ante la puerta del vientre.

Desencadénense las fuertes precipitaciones
de todas sus ansiedades,
derramando la esencia de su ser.
Inúndense entonces y solo entonces
el estanque de lotos con su sangre.

Golpe a golpe, enciende la noche, monarca atrevido…
Desgarra las carnes de los cerezos.
Entra en mi cerebro y en caída libre
¡Suicídate!
Bésame hasta la sombra.

Que crujan las articulaciones en chispas,
rindiendo culto a la lujuria,
empujando de prisa los sueños
en el instante mismo de la muerte,
en el instante mismo de la no conciencia
¡Ámame!
Hasta emitir el último suspiro.




lunes, 3 de abril de 2017

Piso III por Flavia Cosma


El tercer piso es parte integrante de aquellos
siete meses de ausencia
mejor dicho, es la suma de aquellos siete meses, de donde
recogimos
las cuatro horas de besos ardientes
de caricias, de abrazos y de rezos.
Nuestros pies están fríos como el hielo;
-así viene la muerte, se dice
siempre desde los pies
siempre hacia el corazón-.
El pasado desgarrado, roto en dos, mendigando
un amor imposible.

« Estoy cansado, déjame recobrar la
respiración ».
Desnudo, sin su ropa
el amado parece
flaco, muy flaco.
Quedó una sombra del hombre que yo sabía que era
mío;
un dolor escondido le atraviesa el ser
también a mí;
el miedo de que algo malo, muy malo ocurre
levanta tormentas interiores
pero nosotros nos contentamos con falsas explicaciones
pronunciadas al pasar
intuyéndolas falsas;
esos pensamientos salvajes están por transformarse
en palabras
y la sonrisa-beso se ilumina
con un lápiz negro en los labios.



Traducción de Luis Raúl Calvo

En : El Barrio Latino. Poemas


jueves, 30 de marzo de 2017

PIDO LA PALABRA por Antonio Acevedo




Pido la palabra
para la libertad y la ternura
para la justicia y la belleza
para imaginación y la utopía
para la lucidez y la locura
para la rebelión y la pasión
para la blasfemia y la herejía
para la erótica y la onírica
para los poetas y los niños
para los locos y los suicidas
para los convictos y los prófugos
para los enamorados y los repatriados
para los inmolados y los mártires
para los solitarios y los solidarios
para los proscritos y los derrotados
para los refugiados y los apátridas
para los prohibidos y los tristes
para los inocentes y los cómplices
para los malditos y los olvidados
Pido la palabra

Para la poesía y el amor
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lunes, 27 de marzo de 2017

El surco de la acción por Irene Mercedes Aguirre


¡Ay, qué difícil  es  sembrar acciones
sobre la dura estepa de  este mundo!
¡Rumiar ideas, roturar profundo,
equilibrar deseos y ambiciones!

¡Cuánto dudamos! ¡Cuántas decisiones
son el producto de un error rotundo,
idas y vueltas entre lo infecundo,
las ignorancias y  las prevenciones!

La maquinaria del hacer  nos frena,
uno tropieza a cada instante, cae
y  se levanta al punto ¡Es la sirena
de nuestra alma   la que nos atrae
hacia otro nuevo intento ¡Tan serena
que en pleno caos la verdad extrae!


jueves, 23 de marzo de 2017

Lugar desierto por Julio Goicochea


¿Moriré cual un desdichado en esta ciudad sorda y muda?
Hace ya tanto tiempo que vivo solo, recordando
aquella escarcha al amanecer entre tréboles y cardos.
¡Qué solo estará hoy, aquellos lugares lleno de jardines con flores!
Y yo, tanto tiempo ensombrecido por lágrimas y
recuerdos, en esta ciudad donde nadie quiere a nadie.
¡Como quisiera acortar esta gran distancia
que me separa de aquellos lugares!
Y no acabar en el sopor más hondo del olvido
bajo este pálido cielo limeño.

lunes, 20 de marzo de 2017

La sombra de los gatos por Flavia Cosma


Mujeres lascivas, con cabellos teñidos de violeta
y piernas abiertas desmesuradamente
todo lo saben,
se quedan en la sombra de los gatos,
detrás de las sucias cortinas.

Sobre sus rostros surge una sonrisa obscena,
descubriendo los dientes ennegrecidos por  ajenjo;
alargadas sobre colchones de pajas usadas,
indiferentes, las mujeres esperan algo.

No comprendiendo más, me dejo llevar
por ritmos extranjeros, bárbaros.
Una parte de mi alma
se agarra de las faldas de la brisa,
los anhelados palacios, con sus altas puertas,
se pierden en la lejanía.

Las arañas pintadas
-como buenas devotas-
 llevan el signo de la cruz
 en sus espaldas,
 y trenzan sus
 mechones transparentes
 a través del aire estival.

Los duendes del bosque,
diáfanos seres superficiales,
ríen para siempre y gritan.

Se encadenan salvajemente
en acogedoras cavidades.


En “El barrio Latino” traducción de Luis Raúl Calvo.

jueves, 16 de marzo de 2017

DESCREIDO por ERNESTO LOBO


Creo ser el último descreído
aquel que da la espalda
para marcharse con su cruz a cuestas
jalando el madero aún en ramas
dejando un rastro de amapolas
de jazmines
de cielo en flor…

Me detuve con la frente húmeda
y el viento ya no soplaba
grité tu nombre
tantas veces
que se perdió en los ecos…

He sentido el golpe de los corceles
de los metales
del magma de la guerra
he abandonado mis armas
el miedo y la furia
voy dejando un rastro
las líneas frías de mis manos
las profundas huellas de mis pasos
una flor entre los dedos
una lágrima anclada
a una descreída piel…

me arrastro
me empujo
mis brazos dormidos se extienden
cual frágiles alas invadiendo la nada
sabiendo que al torcerse la luz del día
estaré otra vez
con el madero atascado a la vida
crédulo en haber sembrado solo olvido…