Del Editor

… "Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

jueves, 5 de enero de 2017

La Maravilla Del Mar por Ernesto Valentín Sánchez


Hay un reguero de blanca espuma,
perlas con ganas de vibrar,
ganas de que cada burbuja
perdure hasta mayoría de edad.
Mas no es así su diseño:
esas esferas aprisionan aires
que no les pertenecen; son aliento de la vida.
          Más allá existe otro reguero;
olas que son hijas de viento y mar,
acercamiento de agua y tierra
que en poco se quedan excepto
cuando procelosas se agitan porque el fondo,
cansado de vivir en las penumbras
del marino lecho, libera la fuerza que deshace
todo lo que a su paso encuentre.
Entonces el hombre, náufrago desvalido,
reconoce quién es más fuerte.
          Mientras tanto, se llenan mis ojos de luz
cuando de pie, a la sombra de un árbol playero,
observo la maravilla turquesa del mar
que aunque socarrón, grandioso, y fanfarrón,
bello nunca dejará de ser.



jueves, 29 de diciembre de 2016

Serpiente Roja por FELICIANO MEJIA


No tu mirar de anémona y calvario
ni el filo de amianto de tu sombra:
Tu acto, sí,
de gatillo estremecido,
de pistilo, de llama, abierto al polen matutino. 
Que aúllen los perros blasfemias electrizadas,
que un cúmulo de fantasmas, prosternados,
agiten sus banderas desdentadas en las nieblas; 
aquí hay un resplandor más rojo que la sangre
dormido entre las venas; allá
un estertor furioso lamiendo en silencio los párpados malignos. 
Vendavales de pelos en los conos del alba
 agolpan los latidos, la palabra emplumada,
 el coro de alegrías venidero.
 Y hay un pueblo fornido metido en la médula del grito,
en la noche de aceite acuchillado,
que bebe la espesa saliva de la muerte en pos de vida.  
Y esperaba por fusiles tu presencia y la arenga,             
      mordiendo           
        los fuegos de los grillos a la luna.


lunes, 26 de diciembre de 2016

Creyente por ATALA MATELLINI


Canto a canto me entrego
Palpando cada cicatriz que nos habita

Mi corazón
Arraigado en tus raíces
Detenido por siempre

En tus brotes de luz


jueves, 22 de diciembre de 2016

Primer piso por Flavia Cosma


El cuarto es estrecho, rectangular,
sombrío.
—¿Por qué me rechazaste?
—¿Yo? Yo no te rechacé.
Fue solo el hecho de que tú te fuiste a otro lugar.
Sigue la mentira :
—¿Por qué me rechazaste? Dos veces me rechazaste.
Siguen otras mentiras, innumerables.
Y la mano extendida, y el pájaro chocando
desconcertado
contra el vidrio de la ventana 
y la respiración sacudida mendigando
una señal
una palabra que no se asemeje a otras
al menos una sola palabra
capaz de abrir la ventana hacia
el adoquinado caliente.

TRADUCTOR Luis Raul Calvo (Argentina)



lunes, 19 de diciembre de 2016

Entre el dolor y la esperanza por CARMEN AMARALIS VEGA OLIVENCIA


Casi la toco,
Casi toco esa mágica ilusión que me persigue.
Alzo los brazos hasta sentir gaviotas,
plumajes suaves con toques de ternura,
delicada flor con pétalos de piel,
Surcos con la miel virgen de un beso.
Casi lo alcanzo,
Percibo un extraño susurro que despierta mil deseos,
la urgencia de mirar aquel brillo que brota de tu alma,
encontrar la palabra perfecta,
esa que descansa en el fulgor del sol,
que entibiece el frio del pecho,
que revive la paz quebrada,
y detiene el tictac de las distancias.
Casi te acaricio en las sombras de la noche,
en la niebla del camino escabro,
ese que recorro enloquecida
Persiguiendo el fantasma que hostiga,
que me grita tu nombre
con la sola intensión de torturarme,
Dejando que viva cada instante
entre el dolor y la esperanza.


jueves, 15 de diciembre de 2016

REY NEGRO POR FANNY JEM WONG

Trueno ensordecedor de mirada dormida,
Es el eco que golpea cada fibra de mi cerebro,
El tiempo se detiene, caen  las odiosas cortinas
Y llegas, real luz a mi  alma, vestido de negro.

Suave  es  el viento, moldeando esta historia
En el desesperado abrazo de todos los sueños
Cuando la piel se enrojece y  sonríe  avergonzada
Mientras las manos temblorosas, estrujan las sabanas.

La plenitud yace desnuda  entre almohadones celestes
No espera promesas, flamea loca, delirante, enceguecida
Renace gloriosa, rompiendo los cadmios calendarios
Invadiendo  silencios de fornicadores quejidos.

Azul es y será  por siempre el  ansiado abrazo,
Vida y muerte la sangre que mana de sus entrañas
Tormentosas las ansias, salvajes los deseos
En cada espasmo, un rubí desgarrando ausencias.

Necesidad implacable de ser eterno fuego
Fracturando sin saberlo, túnicas y espesas capas
Disfrutando del dolor, de marcarle y hacerle mío
Ciega a la razón, sin tratar de encontrar la orilla..

Aferrada con firmeza,  a su talle encendido, silenciando la voz
Consciente de que el placer habla sin prejuicios, ni miedos
En lenguas extrañas, siglos de “te amos”, resuenan
Cuando los labios arden, queman y se inflaman.

Saboreando una a una, cada  gota de su rigidez absoluta
Sobre el altar de espuma que vierte la  sagrada savia
Ciega a malos y oscuros espejos, entregada a la muerte
Entre pases y compases, convulsionando afanosos los huesos.

Recorriendo estoy,  cada cuadro del  vasto tablero
En blanco y negro sin paraguas, ni abrigo
Solo vestida por el ardor, de sus desesperados besos.



lunes, 12 de diciembre de 2016

Camino por Ernesto LOBO

Bajo aquella sombra
La de indelebles marcas
La de coloridas alas
Aquella que de mis ansias huyó
Cual pétrea y esquiva efigie
Bajo su toldo opaco
Yace escondida una
Frágil sonrisa
Escondida para ti
Tal vez germine
O el tiempo la borre
Como tantas otras ilusiones
Que yermas se marchitan
En cualesquiera de los caminos…