Del Editor

… "Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

jueves, 7 de abril de 2016

ECO FEBRIL por Carmen Amaralis Vega Olivencia



No recuerdo tu voz
Por más que me esfuerzo
no recuerdo tu voz.
Aquella que recorría por mi nuca
cuando murmurabas tus deseos
cerquita, muy cerquita de mi rostro asustado.
La piel se erizaba
mientras deseos antiguos invadían mi mente.
Quiero oírte,
Pero no recuerdo tu voz, no la recuerdo.
Cada noche  retumba  un eco febril
en la bóveda ardiente de mi cielo.
Se reviven  relámpagos en mis espacios.
Llueve,  y  cada vez que veo llover
un murmullo suplicante recorre mi cuerpo.
Algo en mi interior reclama tus notas sonoras.
Cómo es posible que vea tu fantasma
habitar mi espacio
callado,
Omnipresente,
con eso ojos suplicando cubrir tu desnudez con mi piel,
Y en silencio,
en esta oscuridad profunda de la vida
ruego  escuchar el  gemido de un  ¨te quiero¨
como en los buenos tiempos.



lunes, 4 de abril de 2016

Planta por Flavia Cosma


Disfrazado
-debajo de las copas doradas de los árboles
tristes del otoño-
el adoquinado
es igual de dañoso para la salud,
para los huesos, la sangre, la carne.

El camino nos lleva afuera
debajo de las miradas ardientes
de los jóvenes porteros
quienes tratan de comprender el sentido de la pasión
y juzgan todo por la altura de sus veinte años de edad.

No importa ahora, dos pasos más allá comienza la calle
el ruido, los semáforos, las personas disfrazadas, apuradas,
flechas indicando el camino hacia el aeropuerto, la liberación.

El cuerpo transformado en algo gelatinoso, virtual
yace inmóvil sobre el asfalto 
impide la circulación habitual, rodeado por coches y sirenas
por gritos histéricos.

El hospital que está  solo a dos pasos de distancia
seguramente tiene también un depósito de cadáveres;
la policía, los bomberos, las ambulancias
casi  se me olvidaba que
la calle tiene sólo sentido único.
La cinta amarilla se mece debajo, junto a la lluvia de hojas
desde el cielo y para el resto, hay sólo un mar de indiferencia.

En la proximidad, el océano
arroja una y otra vez en la orilla
cascos que no tuvieron su lugar
en la honda profundidad



jueves, 31 de marzo de 2016

DULCE ADIOS por Ernesto Lobo


Que mis huesos se extingan en el mismo foso
Cual enredos del alma
No pienso ver rostro alguno
Ni sentir el temblor de una flor
Aunque llegue prendida de tus dedos
Ni la risa de quienes recuerdan la tonta befa
Como acostumbré cerrar los días…
Silencioso llegué
Anónimo
Sin pesas en los pies
Quiero entonces irme desconocido
Con la opaca máscara cubriendo mis ojos
Quiero que mis manos se ufanen
Moldeando una magra ruma de leña
O guisando en la paila
O bebiendo una copa de pisco
Pero eso
Me dicen
Fueron trazos de vida
Qué puedo decir si aquella se extinguió
Sin sentido alguno?
Quiero entonces que mis huesos se pierdan
En el mismo hueco con mi alma
Aquella cuya certeza perdí
Aquella que entendí cual arrebatado impulso
De donde emergieron inquietos poemas
Algo de ilusión
Y toda la alegría de sentir tus pasos
No lo sé
Ya importa un carajo hoy que me abandono
Sobre la quieta orilla
De este río seco
Sembrado de este dulce adiós…




jueves, 24 de marzo de 2016

LOS MUERTOS NUESTROS por Antonio Acevedo Linares


Los muertos nuestros
enterrados con los ojos secos
o llorosos con los puños
cerrados y el corazón doloroso
sin rosas sobre la tumba o sin tumbas
sin himnos y sin banderas izadas media asta
nuestro mejor homenaje
es no dejarlos morir
que nuestros muertos
sean también otra trinchera.











lunes, 21 de marzo de 2016

LIBERTAD QUIZAS por CLAUDIA CACERES FRANCO



Entre ramas desnudas se entrelazaron alguna vez, hilos blancos hibernales

El trinar distante de un ave inexistente, eco sin vida, soledad blanca

Charcos barrosos enjuagan glorias colectivas en reflejo de ojos turbios,

Que será de ti, libertad, existirás aún entre tanta indiferencia?


Recuerdos de cuando, convertidos en figuras desnudas,

Hilábamos besos multicolores, tejíamos sueños serenos

– hilanderas de futuros inciertos, ilusos seres inocentes en el desierto - 

Acaso, retrataste sonrisas vivas en algún marchito silencio de tu mente?  


Hoy, hijos de nuestra piel se desprenden de cuarteadas y ajenas voluntades

Se refugian bajo esquirlas de polvos blancos, ahora sucios,

Punzantes silbidos de un infame norte – Te andan buscando -

Y a tus huellas talladas al viento, y a tu rostro fatigado por la ignorancia, a ti y quizás, a mi.


 





jueves, 17 de marzo de 2016

Nana para un hombre grande por Carmen Amaralis Vega



Es la hora de cantar con la médula del alma,
Se retuerce en espirales la calma,
Y sigo sin rumbo tratando de ubicarte en esta madrugada.
Es temprano y hay silencio.
Solo escucho el chasquido de un pájaro triste,
Ese conoce la oscuridad de mis ojos,
y tiembla.
Tiembla su pecho de plumas negras  buscando consuelo para su dolor.
Es la hora de poner en palabras la nostalgia.
Que se cuele en el aire frio este deseo que consume las horas,
Es que habitas en cada gota de mi sangre vieja,
en cada palmo de mi piel reseca.
De esa piel que se eriza de tan solo pensarte,
y busco encadenada poseerte
en las profundidades de mis selvas,
en mis pantanos y ciénagas,
donde se esconden las locuras de este amor sin nombre.
Este poema lo escribo para ti, mi niño grande.
Tú, que te escurres por cada una de mis grietas,
y sin saberlo pones bálsamo en las ruinas de este cuerpo
que te canta en esta  madrugada una nana en la distancia.
Es temprano y deseo cantar para ti.


Carmen Amaralis Vega Olivencia publicado en octubre 25, 2015 a las 10:30am



lunes, 14 de marzo de 2016

CULPO AL AMOR por MANUEL ARDUINO


Culpo al amor no a la vida de las esquivas esquinas
De los incendios de hojas de las trampas y las mariposas
Lo acuso de robarle el gamo al siniestro señor de la noche
De arrebatarle el salero de cabo a rabo al dueño del redil
Lo acuso de insinuar ideas peregrinas a los que hacen el camino
De volver tozudos a los zurdos y hábiles a los diestros
Lo acuso de fanfarronería de magia libertaria de coleccionarnos
Por sobre todo entre manas como lámparas tibias e hipnóticas
Ha llegado incluso a destetar al varón sin hacerlo pasar por la harina
Y a desmadrar a la niña sin enseñarle el rictus del rulero
El amor es el ganapán y el majadero incestuoso cuidado con lo que se dice
Que une los lobos a las ovejas y las lobas a  los lobos
Porque es prolífico como la manteca de la teta algarrobo y azahares
Me presento y aduzco que el amor es un laberinto de jacintos encrestados
Que impiden ver otros brotes antojos olas y ministerios
Un laberinto en que se pierde el alma de su misterio azul minotauro
Y se encuentra cara a cara con el monstruo que medra en el escenario
El amor atiza a la bestia y la enternece porque sabe de ciencia pagana
Ofusca el fuego y arroja la nieve a la boca porque conoce de especias
Y por sobre todo anubla los ojos y despierta la visión del corazón
Y entonces estamos listos porque el corazón no tiene un solo secreto
El amor es el cruel secreto a voces que se guarda en dos pechos
Y se junta con otros secretos y otros pechos dando coces y cruces
Y nos bate en algarabía hasta alzados al nuevo puerto
El amor cierra el puerto y da rienda suelta a sus juegos
El amor parte del puerto con un cargamento prohibido y temible

Dos almas un reino desheredado y un cubil que guarda un manifiesto