lunes, 21 de noviembre de 2016

Nostalgia: Por: Julio Goicochea Zamora

¡Oh tierra amada, callada bajo la soledad perpetua!
¡Oh casa acompañada de grillos y eriazos amargos!
Hasta ahora recuerdo el triste sendero que
recorrí por última vez cuando dejaste de
cobijarme bajo aquel cielo estrellado.
Hasta ahora recuerdo mi llanto cuando
se estremecía entre aquellos cerros
que parecían remedarme con su eco.
No es cierto, sin embargo que te haya
olvidado por ir en busca de mi destino.
¡Oh tierra y casa amada!...
Te tengo siempre presente en este
corazón adormecido.




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