Del Editor

… "Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

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"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

Del Editor

"Íbamos a vivir toda la vida juntos./ Íbamos a morir toda la muerte juntos./Adiós. No sé si sabes lo que quiere decir adiós. / Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, / vivir entre otras gentes /reírse de otras cosas,/ morirse de otras penas. MANUEL SCORZA. Poema Serenata. "

miércoles, 28 de enero de 2026

OMAIRA…OMAIRA por BELLA VENTURA

 Anoche dormiste conmigo.

Tu rostro se hizo compañero

de mi pesadilla.

Eras tú quien en mí

revivías la destrucción de Armero.

Ante mis ojos un panorama apocalíptico.

Sangre y más sangre

en un lodazal dantesco.

Cuerpos en destrozo.

Desnudos, cercenados, desvalidos, horrorizados.

Fantasmas entre cenizas.

Gritos y alaridos a la deriva.

Nada escapó a tu vista, recordada Omaira.

Eras giroscopio frente a la desgracia.

Tragedia vaticinada.

Lánguida tu mirada.

Tus lágrimas se fundieron con las mías.

Inundaron mi sueño.

Navegaron tu historia.

Una cara de niña de tan sólo 10 añitos

se hundía en el fango.

Tus días de infierno

se sucedían bajo la inclemencia de un férvido sol

y el pánico de la oscuridad de noches eternas.

El silencio de la muerte rondaba.

Los buitres acechaban.

Impotente, la tierra te reclamaba.

Tus rizos indicaban que anhelabas jugar,

vivir, soñar y ¡qué sé yo!

Tus deseos se aliaron a tu aliento.

Implorabas al cielo.

Tu mirar altivo lo decía.

En paralelo Germán Santamaría

observaba tu suplicio.

Se lo narraba a la humanidad.

Serena, escuchabas desde el más allá.

Nos señalabas estar en la luz.

Atrás dejaste el viento del ayer.

Desperté con un halo en el corazón.

Eras tú, pequeña,

quien volvías a mí con una caricia celestial.

Con tu dolor permaneces en mí

Me empino ante él.

Enaltece tu memoria.

 







lunes, 26 de enero de 2026

EL VUELO DEL LEOPARDO por ADRIAN ESCUDERO GONZÁLEZ

                                                 Dos morenas doncellas escapadas

del frenesí nocturno de su aldea milenaria

y adormecidas por la suave ventisca

de un montañoso y volcánico altiplano,

equilibran su sueño capturado por

dos solemnes y curvilíneos riscos,

custodiados por el inminente vuelo

de una recia mascota pespunteada y altiva,

que tutela feroz el sedimentado paisaje lunar

que las acuna, anochecido, tras un puñado

de silentes, solemnes nubes peregrinas…

 

Sus siluetas de cobre anochecido

se abrazan en mutua protección,

porque el risco donde han aventurado

su paseo nocturno y noctámbulo,

es todo un desafío al equilibrio

de esos cuerpos atados en un abrazo

firme que juramenta, al universo todo,

la amistad inescindible y nativa que las une.

 

Están felices de ser convidadas

por la brisa de lo Alto: saben que sus rezos

han sido escuchados por ocultos ancestros

y que el aire montañoso no es, sino,

el saludo refrescante de los dioses

nocturnos que esconden su rostro tras

la enhiesta faz de una luna encendida.

 

Y sueñan, en tanto el atlético leopardo

duda en emprender su nocturno vuelo

en ese encantador designio de apagar

una por una a las estrellas de Abisinia,

hasta destapar la noche y encender

el fuego rubio de los primeros rayos

de una infinita alborada.

 

Pero el deber puede más que su deseo,

y el vuelo del leopardo muere, cancelado.






sábado, 24 de enero de 2026

EL MUNDO EL MAR por GLORIA NISTAL

 He caminado el mundo por su borde azul,

he saboreado la tierra por sus orillas,

besando cada espuma en un rito respetuoso.

He probado la sal de mil orillas,

y cada ola, en su lengua materna,

me ha regalado su personal acento de sal.

 

El mar, ese alquimista arcano

ha convertido mi piel en un mapa,

mi alma en brújula

y mi sed en deseo de cuerpos salobres.

 

En Grecia me habló de mitos y de dioses,

en Islandia de hielo que llora y arde con aliento de vidrio,

en América del inapelable trópico protector,

en Oriente de rocas cónicas

que le embellecen y me habitan

en África…, en África, de cascadas enamoradas

de sangre caliente y deseos cumplidos.  

 

He probado los mares del norte,

amargos como el adiós

y los mares del sur,

cálidos como un abrazo de bienvenida.

 

A veces creí que lo buscaba,

pero era el mar quien me encontraba,

curando mis heridas antiguas.

 

 

Sé que lo llevo dentro

y que en realidad nunca viajé,

fue el mar quien me recorrió por dentro

una y otra vez.   

 

El mar es donde estuve,

El mar es lo que soy.







jueves, 22 de enero de 2026

APACIBLE MAÑANA EN EL HIMALAYA Por GERMAIN DROOGENBROODT

 Parece

como si la noche anterior

hubiera saciado toda sed

el día llega pleno de luz

y voces de pájaros

extraños al oído

a lo lejos

el sonido vacilante de una flauta
un rezo matinal

para Shiva, para Buda

o para cualquier otro dios

tan apacible parece esta mañana

como si después de tantos siglos

alcanzase la humanidad

finalmente tranquilidad

finalmente, la paz.

 






lunes, 19 de enero de 2026

EL ECO DE LA LLUVIA por ERNESTO LOBO

 El murmullo corrió el cortinaje

mientras unas gotas de lluvia

danzaban sobre el horizonte…

 

Golpeando sobre el eco

la voz de la lluvia sigue musitando

viejos versos en sostenidas rimas…

 

Es así como se adormecieron

una tarde tibia de abril

versos y poesía

sin entonación alguna

sin cuerdas ni metales

tan solo silenciosos murmullos nada más…

 

Es como si la siega

en la verde pradera

con unas cuantas cigarras

raspando el aire

rasgando la rutina

fueran mística música celestial…

 

Las voces seguirán musitando

versos en desiguales rimas

mientras el eco de la lluvia

obtura el horizonte…

 13.12.2024







sábado, 17 de enero de 2026

MANOS INVISIBLES por ROSINA VALCÁRCEL

 "Exijo la libertad a un alto precio..."

(CAMILLE CLAUDEL)    

                                    A Milena

Tus manos invisibles toman el libro dialécticamente

Y lo abrazan lo abrazan lo abrazan materialmente

En el río tormentoso y visible

Entrañablemente

Tu dorada piel recibe el oro de nuestros antepasados

Las narraciones de los pre hispanos

Tu cálida paralela lluvia

Lluvia nieve tormenta

Invisibles manos nieve lluvia reconocibles

Abrazan el cuello de la joven negra

Del cuello leve, del cuello bello y del cuello sueño

De la ardiente joven sentada sobre la arena color melón

Sentada en lo hondo de su cama

Con sus anhelos azules y torrenciales

Muchacha sustancial y vertiginosa

Viajera empedernida Cantora

Dispuesta al mar

Dispuesta al amor

Dispuesta a la música.








jueves, 15 de enero de 2026

TEXTURAS DOMINICALES por CLAUDIA CÁCERES

 Pasa el viento

Pasa el agua

Pasa su mirada

Sobre hojas acurrucadas

Entre huellas transeúntes

En un breve deshielo superficial

Quedan marcadas en su mirada

 Mientras se vuelve nada

Mientras se lleva consigo

el amarillo

el naranja,

el marrón

Enciende pequeños fuegos interiores, con ellas

Para sentir que vive

Fluyendo en texturas dominicales