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¡Oh tierra amada,
callada bajo la soledad perpetua!
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¡Oh casa acompañada
de grillos y eriazos amargos!
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Hasta ahora recuerdo
el triste sendero que
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recorrí por última
vez cuando dejaste de
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cobijarme bajo aquel
cielo estrellado.
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Hasta ahora recuerdo
mi llanto cuando
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se estremecía entre
aquellos cerros
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que parecían
remedarme con su eco.
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No es cierto, sin
embargo que te haya
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olvidado por ir en
busca de mi destino.
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¡Oh tierra y casa
amada!...
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Te tengo siempre
presente en este
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corazón adormecido.
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lunes, 21 de noviembre de 2016
Nostalgia: Por: Julio Goicochea Zamora
jueves, 17 de noviembre de 2016
Cabeza de camaleón por Ernesto Lobo
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Esta vez seré cabeza de camaleón
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Decidí transmutar de piel, de huesos
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Dejando mi esencia intacta de caracol
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Me miro como a un extraño
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Me reconozco entre mil especies
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Aun presintiendo mi propia ausencia
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Conozco mi hacer de molusco a saurio
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De ser a objeto
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Una pieza inconclusa
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Entreverada por las tierras mojadas del sur
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Y aún en el ventisquero
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Una pasión en gestación
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Ah caracol cabeza de camaleón
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¿En dónde esconder tus escamas?
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¿Entre las fragantes flores de los arrecifes?
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Pues no importará cambiar de huesos ni formas
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Mientras la aventura por germinar
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Siga encendiendo el rubor de sus ojos…
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lunes, 14 de noviembre de 2016
TRISTEZA por Renee Balarini.
Sabes tu lo que es llorar
Es verter muchas ausencias
Es un caudal de vacíos
Donde no existen promesas.
Cada lágrima es angustia
Es un silencio que aqueja
Es una espera infinita
Una cita que no llega,
Es un beso que se aleja.
Yo te quiero para mí
No, en esos furtivos ratos
Que a mi alma desesperan
Nada es igual, yo lo siento
Y mis lágrimas escapan
Ante el dolor de tu ausencia
Si la pena es tan gris como el rocío
Y el rocío mis ojos ha sellado,
En esta letanía del poniente,
En silencio mi alma ha llorado.
jueves, 10 de noviembre de 2016
DESDE EL ORIGEN por ATALA MATELLINI
Dame el impulso profético
el inicio vital
para romper mis sellos
incubarme
donde la madera reverdece
Permíteme escuchar
la melodía amplia
que seduce
la revelación del agua
que obstinada sangra
hasta llegar a los recónditos sentidos
jueves, 3 de noviembre de 2016
La Noche de la entrega por Carmen Amaralis Vega Olivencia
Dime
si recuerdas lo que te dije aquella noche?
Era
la noche de la ofrenda,
sobre
el altar mi cuerpo,
en
espiral el incienso.
Te
ofrecía mis ojos apretados de miedo,
te
entregaba mis labios entreabiertos,
y
un frio glacial recubría la piel del verbo.
No
sabía a ciencia cierta qué esperaba,
presentía
una extraña delicia,
aguardaba
el silbido del deseo envolvente,
un
ritmo asfixiante agitaba mi corazón maltrecho,
y
miles de destellos no dejaban ver las sombras del misterio.
Dime
si recuerdas lo que te decía aquella noche,
noche
mágica de dos cuerpos en la danza de lo eterno,
deseando
la erupción sutil del viento,
deseando
campanadas en los cielos.
¡Alabada
sea la vida!
ya
recuerdo-
Te
decía: ¨te quiero¨.




