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Los
silencios se agigantan,
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son símbolos escapándose de las manos.
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La bóveda
celeste cruje, se estremece
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y en su alucinada locura,
viste de fuego
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las
frondosas cabelleras de los sauces.
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Enfebrecido
yace el pensamiento,
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desde su
núcleo palpitante, el ojo atento observa
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cada
partícula que masivamente invade,
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la luz se
hace negra, como sus enormes ojeras
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descontrolada,
es así la reacción en cadena…
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En un
espacio atemporal o quizás
inexistente,
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recorriendo tableros que se expanden y estallan,
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energías
furiosa, consumiendo raíz y cabeza,
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en
progresión creciente de átomos que colisionan…
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Entre
nebulosas memorias grabadas quedan
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sus
insignias, el lecho y el confesionario.
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Turgentes
los pálidos picos asoman,
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su vigorosa
presencia, una nueva contracción
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ritmo
infernal desestabilizando los
sentidos.
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Convulsionando
a cada arremetida de la esfera de fuego
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Extinguiéndose
hasta médula, para volverse a encender.
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“Hay un
conjunto de sucesos, una región del espacio-tiempo,
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de la que
no es posible escapar…lo que se halla afirmado después,
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a mí poco
me importa. Tú encendiste la mecha”
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jueves, 28 de abril de 2016
REACCIÓN EN CADENA POR FANNY JEM WONG
lunes, 25 de abril de 2016
Tonto error por Ernesto Lobo
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Me perdí cruzando el patio de siempre
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Caminando sobre la misma baldosa
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Sorteé los musgos de la pileta bautismal
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La tierra negra rellena de jazmín
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Miré las plumas doradas del arlequín y
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Jugué con las alas del hipocampo
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Trepé a grandes pasos la loma amarilla
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Bordada en el instante aquel
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Por gráciles tonos de luz
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Verdes, azules y rojos
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Fulgurantes filamentos
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Enredándose entre mis manos
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Corriendo con mis pies descalzos
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Hice tal vez lo mismo que ayer
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Perderme persiguiendo la misma fábula
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Un único y esquivo sueño
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Aquel deseo que se me escapó del alma
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Aquella pasión parda de sentirme vivo
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Entonces pequé de extravío al perderme
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Dentro de mí mismo
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En un tonto error…
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jueves, 21 de abril de 2016
El Mundo Cuelga De Una Pelota Sobre Las Ramas De Un Arbol por Walter Cabrera Febola
Los ejércitos
subyugado amanecer estiercol
alucinado
muertos
delirantes
Los refugios
deslizantes inocencias lenguas
mercenarias
sollozo crepidante
De los carros
camina
la máquina
torpe
De las avenidas
respira
la ojiva
sensual
De los ríos
acaricia
la moneda
ciega
De las plazuelas
carcome
la llave
virginal
Aquí
y Allí
museos
sonánbulos
caminos sin
pisadas
restos de
esperanzas
blancas
blancas …
lunes, 18 de abril de 2016
CÓMO QUIERO Y TIEMBLO por Clotilde Román
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En ese cortijito blanco
entre la parra y espino. |
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Donde lomas coloradas
están bordadas de olivos, y en sus veredas compiten las malvas con los jacintos. |
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Donde la luna morena
es novia del toro zaino y calma la sed de ella en los estanques del río. |
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Allá entre cañaverales,
te espero cariño mío, a que me quites las penas y me siembres de suspiros. |
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Que mi cuerpo está
pidiendo
junco fresco, rojo lirio, plata de arroyos y espejos, cuerpos en limo tendidos. |
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Que de hoguera arde mi
carne
como un volcán encendido y quiero que tú lo apagues con el chorro de tu brío. |
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¡Ay! como te quiero y
tiemblo.
Sólo con el pensamiento, !Estoy perdiendo el sentido! |
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Donde lomas coloradas
están bordadas de olivos, y en sus veredas compiten las malvas con los jacintos. |
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Donde la luna morena
es novia del toro zaino y calma la sed de ella en los estanques del río. |
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Allá entre cañaverales,
te espero cariño mío, a que me quites las penas y me siembres de suspiros. |
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Que mi cuerpo está pidiendo
junco fresco, rojo lirio, plata de arroyos y espejos, cuerpos en limo tendidos. |
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Que de hoguera arde mi carne
como un volcán encendido y quiero que tú lo apagues con el chorro de tu brío. |
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¡Ay! como te quiero y tiemblo.
Sólo con el pensamiento, !Estoy perdiendo el sentido! |
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Donde lomas coloradas
están bordadas de olivos, y en sus veredas compiten las malvas con los jacintos. |
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Donde la luna morena
es novia del toro zaino y calma la sed de ella en los estanques del río. |
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Allá entre cañaverales,
te espero cariño mío, a que me quites las penas y me siembres de suspiros. |
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Que mi cuerpo está pidiendo
junco fresco, rojo lirio, plata de arroyos y espejos, cuerpos en limo tendidos. |
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Que de hoguera arde mi carne
como un volcán encendido y quiero que tú lo apagues con el chorro de tu brío. |
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¡Ay! como te quiero y tiemblo.
Sólo con el pensamiento, !Estoy perdiendo el sentido! |
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Donde lomas coloradas
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están
bordadas de olivos,
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y en
sus veredas compiten
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las
malvas con los jacintos.
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Donde la luna morena
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es
novia del toro zaino
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y
calma la sed de ella
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en los
estanques del río.
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Allá entre cañaverales,
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te
espero cariño mío,
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a que
me quites las penas
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y me
siembres de suspiros.
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Que mi cuerpo está pidiendo
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junco
fresco, rojo lirio,
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plata
de arroyos y espejos,
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cuerpos en limo tendidos.
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Que de hoguera arde mi carne
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como
un volcán encendido
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y
quiero que tú lo apagues
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con el
chorro de tu brío.
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¡Ay! como te quiero y tiemblo.
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Sólo
con el pensamiento,
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!Estoy
perdiendo el sentido!
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jueves, 14 de abril de 2016
VINIERON POR TI por PILAR PEDRAZA
A llevarte vinieron.
Buscaban
tu cuerpo y mi ropero.
Vinieron por ti
**
Golpearon todo
a los niños y a mí.
La furia y violencia
Eran por ti
***
A llevarte vinieron
todo lo estremecieron
incluso a mi
****
A llevarte vinieron
conmigo se distrajeron.
No te vieron...estabas ahí.
*************
lunes, 11 de abril de 2016
DE [zen] ti – ERRO por César Delgado Guembes
Нет ниуеґо более фантастиуного, нежеди сама реалбностб
Fiodor Dostoiewski
Se me quemó en la metafísica el basalto mágico de
la pestaña
cuando oí por primera vez que según el blog
pérfido muerto estoy
y que de puro cactus terco me rehusé a morir la
teoría de la baba;
¡nada salva la mandrágora en la pétrea risa del
cadáver!
nada si el helado de cianuro se consume en el
arañazo de la hipodérmica, como momia rusa que a litros seca su ácida entraña
entre quebradas.
Es que escuché al ángel decir que estoy
muerto como chorizo gallego,
que de puro terco niego la avalancha de la adúltera arruga en la ceniza,
que de puro terco niego la avalancha de la adúltera arruga en la ceniza,
y que a tanto llega la altanera porfía en el clarín
de mi jurásica mentira
que me ven vivo entre las vesículas espesas de la
espinosa niebla
aun cuando recuerdan mi muerte lejana en la nuez
atorada por el tiempo.
¿Será que la ouija intermedia mi memoria cuando
sutil el ojo aguaita?
¡tanta risa en la compañía! ¡tanta tristeza en su ausencia
próxima!,
¡son los mismos ojos que me miran con los dedos
cortos de la primavera aunque vaya apagándose la luz en el invierno hostil de
sus efectos!
¿Por
qué la seca oreja escucha el despecho de Rubén en el banlieue
cuando asegura el grito de sus pelados dientes esta
noche de casuarina
que muerto quedo como berenjena mora en la raíz zen
del fierro?
¡Qué tal encuentro y desentierro! ¡Caer en cuenta
que morí en noche de paella!
¡Celebremos entonces con vino de sapo y cerezas
libias en lava y yerro!
¿Serán lecho de incesto con la hija de Jairo en el
desconcierto psicodélico?





