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Lejano, cercano,
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en dónde te ubicas para
reconocerte,
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afuera, adentro, en dónde he de
buscarte,
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cuando lo más valioso de mí mismo
pregunta por ti;
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he visto con mis ojos análogos tus
rostros diversos,
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y siento haber perdido tus gestos
más puros
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las señas escondidas
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los guiños interiores,
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los espacios en donde las palabras
no sirven de nada;
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en dónde he recibido tus
semblantes,
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con qué he medido el alcance de
tus pesares,
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el de tus grandezas,
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el ritmo de un tiempo en nuestro
mundo.
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No sé;
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saber, sería como negarte,
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como esculpir lo que no tiene
forma,
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como detener el agua
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que sin la turbulencia de antaño
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vieja calma y brillante entre tus
brazos,
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aquellas extremidades que son como
remos y apoyo,
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regocijo circular
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incógnita luz tubular,
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inmejorable lugar para nosotros
tus ramas.
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Tú eres el tronco que no caíste,
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nosotros los brotes ya erguidos
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del árbol consistente y lúcido que
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herido o no,
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sigue viajando hasta el atardecer
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todos los días,
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iluminando las esquinas más
íntimas
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los espacios menos frecuentes,
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las imprudencias de nuestro
tiempo,
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las persistencia debilitada de las
pruebas,
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haciéndonos ajenos a la malignidad
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con tu bendición usual,
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tierna y convincente.
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Me alegro de no hallarte todavía,
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Me entusiasma saber que debo seguir
buscándote
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Mediante esta liturgia de la vida.
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viernes, 29 de mayo de 2015
VI. por Miguel Antonio Morales
martes, 26 de mayo de 2015
Palabras sin cuerpo por Flavia Cosma
Para aquel hombre quien me ha
regalado el cielo
Nada más, nada menos…
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A través
de las paredes, bajan de vez en cuando
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palabras
sin cuerpo, enflaquecidas,
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palabras-fantasmas,
vaciadas de miga,
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errando
espacios, llegan y dividen
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los
hambrientos sueños de la noche.
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Hay que
decirte adiós ahora, mi ángel,
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el tiempo
de las salidas nos ha alcanzado
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y ya nos
supera.
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Estará presente en nuestras próximas citas,
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en
nuestras manos enlazadas,
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en los
confusos intercambios de miradas.
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En frases
ásperas, dubitativas y nerviosas,
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colocamos
el fin delante del principio,
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mientras
que el amor, presagiando su destino,
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se
atormenta, forcejeando raudamente.
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Traducción de Luis Raúl Calvo
En “El Barrio Latino”. 2013
viernes, 22 de mayo de 2015
Memoria de una tarea escolar por Enrique Sánchez Hernani
Para Enrique Manuel, en el 84
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La mano de
mi hijo corre por el césped blanco
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de la página
inmaculada de su cuaderno
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y una sombra
añil cae sobre las tablas de aritmética
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liberando
los fantasmas de los logaritmos
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el pánico infantil
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de las
preguntas. Esa mano con las uñas recortadas
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a golpes de
pelota y sucias por la grama que arrancó
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al querer
atrapar estrellas entre las azaleas
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está
avanzando entre números
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derribando problemas
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abriéndose paso
entre las interrogantes
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y un pájaro
se detiene en la ventana
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observa al niño
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ajetreado
sobre sus planas
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canta y le sopla el flequillo
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caído sobre
el cuaderno abierto
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pero el niño
no escucha la copla
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coge su lapicero
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los ojos
fijos en el ejercicio. “La señora Ana
vende conejos.
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El lunes vendió 21, el martes 19.
¿Cuántos conejos
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vendió la señora Ana?”.
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Entre trinos
y gorgojeos el niño se sobresalta
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golpea la
mesa con el puño
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vuela el pájaro
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los conejos
escapan y él – tranquilamente – regresa
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a sacar la
cuenta:
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“40 conejos y 1 pájaro en la ventana”
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amaneciendo
impresos en la pared empapelada del cuarto
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en el cielo
claro de la mañana
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como un
disparo de lápiz
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jueves, 21 de mayo de 2015
martes, 19 de mayo de 2015
DEJANDO DE SER PURA por Lil Viacava
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En caminos constantes elegidos
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muere la angustia de la mansedumbre
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porque tu amor siempre ha sido la lumbre
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¡Deseos de mi cuerpo preferido!
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En el placer que tú me has concedido
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tu cuerpo y mi cuerpo elevan la cumbre
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libando besos con la certidumbre
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que nuestro dolor ha sido abatido.
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Revivo en tu vereda desbordada,
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vivo el pecado y dejo de ser pura
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para mi bien dejando de ser triste.
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El mal recuerdo es solo de la nada
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punto final y muerte la amargura
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¡Con besos de tu boca me dijiste!
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viernes, 15 de mayo de 2015
Hermanos: Ya no hay tiempo y es la hora por Irene Mercedes Aguirre
Homenaje al Papa Francisco
Renazco interminable este Año Nuevo,
con las palabras dichas y no dichas,
mis ilusiones que contigo elevo
¡Espejo limpio de crueles desdichas!
Respiro como tú en el Año Nuevo,
otra espera feliz y otros inicios,
rotura de papeles y hojas blancas
¡donde escribir el verso que acaricio!
Recuerdo y tú recuerdas, de seguro,
cuestiones que dejaron
sus heridas,
esas penas profundas de lo oscuro
que sujeto y controlo de las bridas.
¡Despierto cada día y me levanto
como tú en este mundo, en paralelo
existir , desde lejos, bajo el manto
de la Estrella común que está en el
cielo!
Y canto, junto a ti y este mensaje
de ser a ser, de pecho a pecho,
surge
y avanza por los sitios de homenaje
para encontrarte, en plenitud ¡Nos
urge
juntar nuestros esfuerzos,
poderosos,
porque la Humanidad nos une a todos!
¡Panoplia enriquecida de consuno ,
matices singulares de otros modos
que aún en la diferencia suman UNO!
Irene Mercedes Aguirre, para su libro Diálogos del Camino,
Buenos Aires, 31 de diciembre 2014, Obra Finalista del Premio Mundial de Poesía
Mística Fernando Rielo 2014, Madrid, España
martes, 12 de mayo de 2015
EL AROMA DE SUS MANOS por Manuel López R.
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El aroma de sus manos me anuncia su partida
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aquella que de niño presentía, cuando en su regazo
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sollozaba abrazándola entre las más tiernas palabras
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-Mi mamita no te vayas -… ¿recuerdas?
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-No llores mi niño… jamás me iré…no llores-
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-“Duerme mi niño…la noche llegó
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mañana temprano amanecerá
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y juntos podremos…volver a jugar”-.
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Ayer estábamos juntos… te abrazaba…me mirabas
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y en el calor de tus palabras me decías
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-“no quiero que te quedes solo…”-
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Recuerdo el primer día que te conocí
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cuando mi primer llanto te avisara que estaríamos juntos.
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Un pequeño, con ojitos tratando de encontrar tu rostro
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de sentir el calor de tus caricias madre eterna,
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me aferraba a tus manos e intentaba disfrutar de tu
sonrisa.
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Y fui creciendo, seguía tus pasos, subido en la nave de
tus sueños
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viajaba por el universo de tus manos,
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en el vuelo interminable de tu máquina de coser
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dibujando cometas construidos con tus telas
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y luego aterrizaba en la calma de tu mar inmenso de amor
y paciencia.
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Fueron testigos…los trajes que la magia de tus manos
crearon
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ante la más grande visión de los tiempos…
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Si algún día me preguntan: ¿Quien fue mi madre?
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Les diré:- Fue una estrella construyendo el universo
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y en sus manos se estrecharon innúmeras gotas de vida-,
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les diré:- Que jamás dibujaste un no en tus labios
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y que innúmeras flores nacieron en el jardín de su
sonrisa-.
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Fueron gotas de lluvia que cayeron en tierra firme
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y calmaron la sed del desierto.
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Lo dicen las mañanas de tu amanecer sincero
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Las tardes de tus luchas en la quinta
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Las noches de tu sueño dulce y tierno
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Ahora que eres madre luna, amiga, compañera eterna
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una oración y poesía.
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sábado, 9 de mayo de 2015
A mi madre por Ernesto Lobo…
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¿Acaso me es extraño su cansino andar?
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Quién podrá decir que no son los mismos pasos que
amamantaron
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Las dormidas horas de mi infancia
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Cuando el tiempo se detenía en las esquinas
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En plácidas tertulias de mediodía
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Frente a la panadería
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Justo cuando el tranvía detenía su juego de ruecas
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Para dejar que ella escapara de un camino sin destino…
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He vuelto a mirar las ajadas hojas del libro
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Aquel que conserva la dulzura de sus dedos
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Quebrando la trama de una historia sin final…
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Si me es difícil hablarle ahora es porque dormita
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En aquella su poltrona de mimbre bajo el sauce
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Junto a la cascada de hojas que el otoño inventa…
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Quiero volver la mañana próxima
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Como la que se cierne aún más allá
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Para decirle entre gritos, juegos y tibias manos
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Que su cansino andar sin duda alguna
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Precede la alegría de encontrarla así
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Con la mirada perdida en algún sueño esquivo
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De aquellos que tal vez
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Solo tal vez
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Pueda deshacerse en la magia de su sonrisa…
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