|
Debo advertir que soy la
nocturna mariposa
|
|
suicida incandescente
aleteando poesía y solitaria
sombra
|
|
Que a veces me transformo en
la gaviota azul de patas rojas
|
|
con antifaz de ensueño
espuma y olas
|
|
Que cuando me provocan una
pantera soy insaciable de garra
|
|
hambrienta de la selva que
pare simultánea mi ser mujer
|
|
acróbata con el infiel trapecio
|
|
y obsesiva con mudanzas del alma en plenilunios
|
|
Una mujer nomás
|
|
sin cartas escondidas en la manga
|
|
buscando intemperancias bajo
severidad de un juramento al alba
|
|
Una mujer que cuando mariposa
|
|
el arcoiris tenso cerca del homicida fuego
|
|
contraria al circo urbano y
su morbosa prédica de sentencias cruzadas
|
|
Y cuando gaviota… en lides vagabundas sobre la arena húmeda
|
|
construyo mi arcocórnea
de prosodia encendida
|
|
e inquieto la pantera que hay
en mi
|
|
Fiera que salta desde el octavo foso con brillantes anillos en su
piel
|
|
rugiendo estrofas castigantes
a la jungla que anima la extinción
|
|
negando el oculto sentido del paisaje
|
|
Ya mujer con alas de pantera y garras de mariposa
|
|
desde mi habitación estepa me ajeno
al mapamundi
|
|
a relojes de arena a
puntos cardinales
|
|
y escribo poesía
|
|
Versa entonces la fuerza de mis manos
|
|
La gravedad de mis deltoides inflamados
|
|
Escribo leño ardiendo
|
|
Golpe de ola en superávit
|
|
Con fervor Honoris causa
en los tobillos
|
|
Y aromas transparentes en mis
alas
|
|
¡ Tan segura !
|
|
Pero sucede a veces que
|
|
una duda me asalta en los menguantes
|
|
rotula angustias me pierde
en nebulosas
|
|
ojera más mis ojos y un
sólido temblor
|
|
acusan mis rodillas pues me agita esa nota en re mayor
|
|
de no saber quién soy ni
que poner en mi ficha de registro
|
|
( o en la currícula)
|
|
ni cómo responder a curiosos preguntantes que
|
|
por pura curiosidad de calle
|
|
investigan se preguntan especulan
|
|
si en realidad soy la pantera
de selvas caníbales
|
|
una suicida mariposa en nocturnos de seda
|
|
esa gaviota patas rojas a la
orilla del mar
|
|
o acaso la
mujer que busca entre arandelas
|
|
cielos claros a luz de oscuridad
|
|
Y siempre luego de la
angustiante duda existencial (entre otras)
|
|
reconozco ser todoesojunto
|
|
Es decir mujerpanteramariposagaviota
|
|
y me duermo boca abajo imperturbable
|
|
Cuando amanece - mucho antes
de la cinco’ e la mañana-
|
|
nada me importa menos que buscar saber quién soy
|
|
Me contento tirada boca arriba
pensando en las musarañas
|
|
Jugueteando con tiras de papel que brotan de mi ombligo
|
|
donde leo :
|
|
ERES UNA MUJER CON MUCHAS DENTRO
|
|
MATRICULADA APÓSTOL DE LA DIÁSPORA
|
|
FRACTURANTE INCANSADA DE UTOPÍAS
|
|
CON LA PIEL OLIENDO A TIERRA DE PROVINCIA
|
|
A CANTO DE CHACRA, DE PALOMAS ,
AROMA A HIERBABUENA
|
|
CON LA PLUMA EMBRIAGADA DE
SOL AL MEDIODÍA
|
|
UNA MUJER QUE SE PREGUNTA
|
|
UNA MUJER QUE ALZA LA VOZ COMO DEBIERA
|
|
UNA PANTERA CON VUELO DE GAVIOTA Y SIGNOS DE MARIPOSA
|
|
UNA MUJER DE MANOS LARGAS
|
|
VIVIENDO INCIVILIZACIÓN ARISTOTÉLICA
|
|
TU PROPIA MULTITUD TU SER
POETA
|
|
EN ECOS DEL TIEMPO POR SIEMPRE CONSTELADA
|
|
Así, pantera mujer
gaviota o mariposa
|
|
lanzo al viento mi voz
|
|
Hago caso al ombligo que me vio nacer y
con serena ansiedad
|
|
Me sé poeta
|
|
Poeta de heterogénea cábala
|
|
Poeta a la intemperie y en peligros viva
|
|
En saqueos del alma
|
|
En ofrenda de versos que son secreto
a veces
|
|
La cicatriz del vientre advierte
|
|
Descubro lo esencial
|
|
¡Poeta!
|
|
Con eso basta.
|
viernes, 29 de agosto de 2014
SABIDURIA DE OMBLIGO por Marita Troiano
martes, 26 de agosto de 2014
MAÑANA por Gloria Portugal
|
Mañana
será un día distinto a los demás
|
|
me
levantaré con el canto de los gallos
|
|
abrazaré
a mis hijos
|
|
saludaré
a mis vecinos
|
|
iré
a correr
|
|
comeré
sano
|
|
regaré
las plantas
|
|
miraré
al cielo
|
|
iré
al trabajo en micro no en taxi
|
|
llamaré
a mi madre
|
|
escribiré
esa carta
|
|
haré
las paces con mi hermano
|
|
no
olvidaré decirle a mi esposo cuánto lo quiero
|
|
|
|
Pero
si mañana es otro día corriente y anodino
|
|
escribiré
otro poema
|
|
y
postergaré todo de nuevo.
|
De Mi nombre en un grano de arroz
EL HOGAR Y SU COMPAÑÍA PERDIDA por Beto Iturrizaga
Quién diría, que el hogar con su ex trépido
vivir, lleva una melodía pasiva airosa de su flujo refulgente y lucífero para
con su umbral, congraciando a los camineros dentro de él, en un hogar cálido,
con su álgido piso por donde transitan los palpitantes residentes, con el andar
del prosigo abolengo, en su gran morada de ámbito circundo [...] ¡Alumbra el
vivir!
Este abrigo, dado por el lar, es el impulso de
calor generado en uno, como una reacción
de fuego profundo, cual llama
vivaz en su excelso candelabro e imponente brillo.
¡Qué aroma puro y fragante se genera en un hogar
sereno y placentero!, como una flor con sus pétalos perfumados y sus pistilos
elevándose con enérgico vigor.
Esta subyugante estadía que es compartida
por sus seres queridos, empiece del
hogar oneroso contra el liliputiense hogar, nos lleva a un despliegue entre
ambos en una diferencia fútil… ¡favor vano en sí!
Tanto que el asir, decae al alejarse el
aliento fraterno, infiero y arguyo de la
familia, en pleno desazón tal arraso del alma perdida en el entorno de su nido.
Y se tiene una gran congoja, al no sentir los
pasos ni el aliento que generaban sus existentes cuerpos, ¿dónde está esa
compañía perdida?, para buscarla entre los aciagos de mi soñar.
viernes, 22 de agosto de 2014
UN DÍA por Antonio Acevedo Linares
Un día no habrá
más guerra mi amor
y haremos más el amor
si después de la guerra
estamos vivos para hacer el amor.
más guerra mi amor
y haremos más el amor
si después de la guerra
estamos vivos para hacer el amor.
Un día no habrá
más guerra mi amor
y sentiremos más el amor
si después de la guerra
todavía nos seguimos amando.
Un día no habrá
más guerra mi amor
y escribiremos sobre el amor
si después de la guerra
nos queda algo
que escribir del amor...
martes, 19 de agosto de 2014
A Jorge Luis Borges por Jeamel Flores
|
Tú,
|
|
Calumniador
del tiempo
|
|
Merecedor
de olvido.
|
|
Tu
viva voz no tiene nombre
|
|
Se
agazapa ante el Imperio de los días
|
|
le salta adosso a la historia.
|
|
Tiempo
vertiginoso y mudable es tu tiempo
|
|
De
innumerables momentos en el momento
|
|
De
historias palabras a la historia
|
|
(Aquí
en la tierra sólo llega el eco de tu voz que resuena
|
|
Amplia en el Olimpo)
|
|
|
|
Ahora
eres lo que quisite ser, como Ulises, Nadie
|
|
Ahora
eres muchas palabras y un gran poema escrito en
|
|
El
universo.
|
|
Ahora
flotas vagamente en el mañana y en las mañanas de
|
|
Los
hombres.
|
Encargos de último minuto por Enrique Sánchez Hernani
|
Mi hijo José te
envía un cd donde un colibrí de papel crepé
|
|
agita las alas
sobre el tema Ne me quitte pas
|
|
de Edith Piaf
cantando mucho antes de que el hígado
|
|
se le convirtiera
en un cristal amoratado
|
|
y de paso te
aconseja que la visites
|
|
porque ella aún
no se habitúa a la soledad invernal
|
|
del bosquecillo
de Père Lachaise.
|
|
|
|
Mi hijo Diego te
está mandando unos caligramas
|
|
donde se ve el
balneario de Barranco
|
|
echando bombardas
y cuando todavía funcionaba
|
|
el funicular
|
|
llevando como pasajeros a Eguren
|
|
y a Martín Adán
con su botellita de pisco
|
|
en el bolsillo
interior de su chaqueta gris.
|
|
|
|
Mi hijo Kike va a
darte un gran concierto
|
|
y está alistando
sus cabinas de dj para disparar
|
|
al aire tres o
cuatro temas de New Age
|
|
y hasta va a
tomar un curso de astronomía
|
|
solo para ubicar
el quásar
|
|
donde ahora nos
vigilas con toda tu inmortalidad
|
|
a cuestas.
|
|
|
|
Mi mujer me
encarga decirte que está por terminar
|
|
Una bufanda
tejida con hilos de lluvia
|
|
Para que esquives
el aire cortante que debe hacer en el
|
|
Everest
|
|
o en el Makalu
|
|
esos nevados del Tibet sobre los
cuales
|
|
seguro ahora
rondas como en un parque de diversiones
|
|
donde la vista
debe ser extraordinariamente hermosa.
|
|
|
|
Mis nietos te
mandan flores canciones
|
|
Y una planta hecha
con lápices de colores.
|
|
|
|
Tus hijos están
bien creciendo fuertes y hermosos
|
|
Tus nietas hacen
que amanezca o que amaine la tempestad
|
|
Solo con mirarlo
todo con sus ojos de ágata marina.
|
|
El mar continúa
arrojando navíos en la ribera
|
|
de La Punta y
parece que todos los peces
|
|
súbitamente se
han transformado en pequeños artefactos vivos
|
|
de cuarzo y
piedra caliza.
|
|
|
|
Yo estoy bien /
se me ha movido el humor vítreo apenas.
|
|
Cuando recibas el
mensaje me contestas.
|
|
Abrígate
internauta celeste
|
|
seguro que arriba
hace una temporada glacial
|
|
no vayas a coger
esa gripe cuyo nombre parece un código militar
|
|
y me avisas
cuando se aproxime el verano.
|
|
|
|
No sabes cuánto
espero que nuevamente aparezca el sol.
|





